Aunque demostró tener grandes cualidades de candidata, Alejandra del Moral Vela no alcanzó los votos necesarios para obtener el triunfo en la urnas y convertirse en la primera gobernadora del Estado de México, en buena medida porque los partidos con quienes se alió no cumplieron las metas ofrecidas
El proceso electoral mexiquense cerró con el triunfo en las urnas de Delfina Gómez Álvarez en un resultado que ya ha sido reconocido y aceptado también por Alejandra del Moral Vela. Para Morena significa un momento histórico, no solo gobernarán dos terceras partes de las entidades del país, también terminan con 94 años de hegemonía priista en territorio mexiquense; mientras que para la oposición representa un duro golpe a sus aspiraciones de recuperación con miras a las elecciones de 2024.
La derrota es dolorosa para la alianza PRI, PAN, PRD y Nueva Alianza por muchas razones, empezando por estos últimos, es muy posible que, ahora sí, los del partido turquesa pierdan su registro estatal y desaparezcan para cederle el control de lo que quede de partido a la dirigencia nacional que, en su momento, presionó para que se unieran a los morenistas. La jugada no le salió a los estatal y ahora habrán de pagar caro el error.
El PRD también tiene en juego su registro, a la medianoche del domingo, con 65 por ciento de las casillas computadas, aún no alcanzaban los números para sumar el 3 por ciento de la participación necesaria para mantener el registro en la entidad, los perredistas se mantenían en un dramático 2.91 por ciento y con una desesperante tendencia hacia la baja. Los perredistas se habían impuesto una meta de 300 mil votos que, evidentemente, no alcanzarán.
Los del Sol Azteca se mostraron muy activos en la campaña a la gubernatura pero los números y las acciones no les dieron los números que esperaban para cumplir con lo comprometido a Alejandra del Moral y a la alianza. Le apostaron a recuperar presencia en la zona oriente, específicamente Ecatepec y Nezahualcóyotl pero esto no ocurrió, confiaron en que Movimiento Ciudadano se sumaría a sus filas tras la decisión de Juan Zepeda de no participar, pero el golpe de último momento de Dante Delgado, quizás significó la puntilla.
Aunque sin el riesgo de perder el registro, los panistas también le quedaron a deber a Alejandra del Moral. La promesa de Marko Cortés de que aportarían un millón de votos a la alianza se diluyó y sentará los reales del panismo mexiquense que que terminará el recuento entre los 700 mil y 800 mil votos pero no más. Ahora habrá que esperar cuáles fueron los municipios que ganaron los blanquiazules pero muy probablemente represente un retroceso respecto a los resultados de 2021.
Esos casi 500 mil votos en suma (que no obtuvieron perredistas y panistas) podrían representar la diferencia entre el triunfo y la derrota al final para Alejandra del Moral, a quien también su propio partido le quedó a deber al alcanzar, posiblemente, el millón y medio de votos al cierre del PREP pero que se mantendrá muy lejos del millón 800 mil votos que obtuvieron los tricolores hace seis años.
Panistas, priistas y perredistas a quienes les pudo más el ir en alianza con sus otrora eternos rivales, serían artífices de la derrota de Va por el Estado e México y cómplices del triunfo de Delfina Gómez en su segundo intento por alcanzar la gubernatura.
Por el otro lado, la ganadora mantuvo su porcentaje de votos, tanto de la elección de 2017 como el que ostentaba al arranca del proceso electoral. La morenista inicio la campaña con un porcentaje que rondaba 52 y 53 por ciento y así cerró; el cálculo del apoyo del PVEM y el PT fue preciso para compensar las pérdidas que naturalmente tendría la candidata al haber llegado en su tope al momento del registro.
¿Cuánto y cómo realmente aportaron PVEM y PT a la alianza con Morena? Es difícil saberlo, la repartición de los votos en el acuerdo de coalición no permite conocer cuáles los reales de ambos partidos, de no haber acordado así, muy probablemente el PT estaría en las mismas circunstancias que Nueva Alianza mientras que el PVEM… bueno, no sabremos cuál es el verdadero peso específico del Verde que perdió la oportunidad de medirse entre los grandes y optó por la supervivencia a la sombra, ahora, del partido del Presidente.
Esta elección deja muchas lección y aún hay mucho qué procesar para entender el resultado. Para la alianza debe dejar lecciones muy claras y contundentes respecto al futuro de esta figura con miras a 2024. Será muy complicado que una alianza de este tipo pueda recuperar la Presidencia de la República en este momento por lo que valdría la pena considerar la posibilidad enfocar sus baterías a las diputaciones locales y federales y buscar un contrapeso.
Muy poco será el tiempo que tenga la alianza para relamerse las heridas y tendrán que acelerar el paso para definir acciones y movimientos con miras a las elecciones locales y federales del año que viene. Morena no se puede quedar atrás. Seguramente apostara por buscar el carro completo tanto en la Federación como en el estado y eso significa un fuerte empuje a los candidatos de este partido en ambas elecciones.
Morena ya cuenta con mayoría simple en la cámara de diputados local y buscará alcanzar la calificada tanto en el Edoméx como en la Federación, con lo que ya estarían en posibilidades de alcanzar las ansiadas reformas constitucionales que hasta ahora le han sido negadas al Presidente. Lo único cierto ahora es que el PRI perdió su hegemonía de gobierno en el Edoméx y que paradójicamente será un Del Mazo quien haga entrega del otrora bastión del priismo.



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