Bernardo Barranco habla sobre «El regreso al infierno electoral», un libro que expone las entrañas de las elecciones mexiquenses para entender mejor la particular forma de hacer política en el Estado de México
Foto: Eduardo Loza
“En la tradición religiosa, el infierno es el lugar donde pululan las almas impuras y percibí que la corrupción que se da en la parte electoral cabe perfectamente en este concepto”. Así es como Bernardo Barranco, autor de “El regreso al infierno electoral. Las elecciones de 2023 y el juicio final del PRI”, describe el proceso electoral de 2023, tema central de este libro.
El texto es una compilación de 11 ensayos y artículos realizada por el autor, quien coordina los trabajos que exponen y exhiben, en más de un caso, el funcionamiento de un sistema político-electoral muy complejo pero bien coordinado que sirve para el mantenimiento de un status quo de la clase política estatal.

—Bernardo, háblanos sobre este, tu nuevo libro
Este libro tienen un antecedente que se llama el infierno electoral, que lo sacamos en 2017, inmediatamente después del proceso electoral a gobernador, y en ese libro escribimos puros funcionarios electorales, todos, a excepción de Lorenzo Meyer, todos los demás teníamos o tuvimos que ver con lo electoral.
Es un libro que denuncia las trapacerías, las irregularidades que pasaron y las omisiones por parte de los institutos electorales; ese fue un libro de evaluación, evalúa el proceso electoral de 2017.
Bernardo Barranco

Este libro nace justo en el inicio del proceso electoral, es un libro ya no de exconsejeros o exparticipantes de estructuras electorales sino es un libro de periodistas, es un libro de académicos y algunos exconsejeros.
Tiene otra característica que es: combino entre los autores, analistas a nivel nacional con analistas y periodistas a nivel local porque, como te decía,
uno encuentra, sobre todos en los analistas globales de la política, cualquier cantidad de barbaridades que dicen sobre el Estado de México, no lo conocen,
Bernardo Barranco
entonces a nivel nacional está Julio Astillero que es muy reconocido colega nuestro en La Jornada, está Fabrizio Mejía, también colega nuestro en La Jornada, y muy reconocido analista en términos políticos plurales, Álvaro Delgado, que también en los últimos años, sobre todo en comentarios de YouTube que ha descollado de manera muy importante, es decir, líderes de opinión que hablan del Estado de México.
Y luego tenemos una constelación muy bien armada de periodistas locales que conocen: Israel Dávila, que trabaja el salario rosa, estamos hablando de Enrique Gómez que trabajó durante muchos años la parte mediática, la conoce, es apasionado; Tere Montaño que tiene muchos arrestos para denunciar en sus artículos, que ha sido perseguida, y me faltó una generación de periodistas que yo he conocido y que ha madurado con el tiempo: estás tú, estaría Claudia Hidalgo, estaría (Adriana) Uribe, en fin pero quizás al siguiente libro de evaluar el proceso electoral ahí lo trabajamos pero me parecía muy importante incluir a estos porque son los que conocen y los que le dan el toque importante interno
Igual académicos como (Alberto) Aziz que compara globalmente la elección de 2017 con la de 2023, (Gabriel) Corona que hace un esfuerzo pensando en la gente de afuera y cómo entender la cultura política en el Estado de México, yo trabajo el tema del Instituto Electoral y además está el tema de Verónica Veloz que, como te decía, es un testimonio que denuncia violencia laboral y violencia política en razón de género realizada, paradójicamente, por las propias mujeres que tienen poder al interior del Instituto.
Hay un equilibrio y la idea es tanto mexiquenses como gente fuera del estado que entiendan los principales intereses que están en juego, los entretelones que se están planteando y, sobre todo, la proyección que tienen.
Bernardo Barranco
El libro lo que plantea es: que a diferencia de otros que eran como puros clichés y eslogan, “laboratorio de…”, “la joya de la corona”, “la madre de todas las batallas”, a diferencia de años atrás, por el tamaño del estado evidentemente, y por la cercanía con la presidencial pero,
hoy por hoy, la elección del Estado de México es, verdaderamente, la antesala de 2024, lo que pase o deje de pasar va a tener una incidencia directa en lo que vamos a vivir en la sucesión presidencial
Bernardo Barranco
en donde hay mucho en juego: proyectos que están planteados, una oposición tambaleante que si gana la alianza opositora, la alianza PRI-PAN-PRD va a entrar al proceso electoral con mucha fuerza, con muchos ánimos; va a regresar encaminada, si tú quieres ¿no?
Ahora hay muchas incertidumbres, entonces si gana Morena, paradójicamente, el panorama electoral nos va a llevar casi al siglo pasado, donde el PRI tenía prácticamente todo el país ¿no? Entonces sí hay como muchos entretelones, muchos aspectos políticos locales pero también nacionales, entonces creo que es interesante el libro en ese sentido.
-¿Cuál es la principal diferencia con el libro anterior? Obviamente ya mencionas las visiones periodísticas locales para tratar de entender o de explicar lo que implica un proceso electoral y una vida electoral tan compleja como la del Estado de México, pero ¿Qué aporta en términos diferenciales del primero libro a este?
Bueno, el primer libro es un libro que explica un proceso electoral cargado de irregularidades, esto es: es gente de adentro, que conoce el sistema electoral de adentro, que enjuicia, que cuestiona, que es incisivo frente a la falta que tuvieron las autoridades electorales, como los altísimos topes de campaña que hubo, la omisión frente a la violencia y el terrorismo electoral, la omisión frente al uso de los programas sociales, en fin, una serie de cuestiones que están ahí planteadas pero que son a posteriori del proceso electoral.
La diferencia con este libro es que es un libro que surge o sale justo en la efervescencia del proceso electoral, ya no explica solamente lo que puede pasar, advierte ciertamente ciertas irregularidades, pero trata de explicar lo que está en juego en este momento
Bernardo Barranco
y no solamente tiene como interlocutor al lector mexiquense, sino tiene como interlocutor a un lector nacional ¿por qué? Porque esta elección es importante entenderla por las repercusiones que va a tener en 2024, es decir, dicho de una manera probablemente muy grotesca pero muy periodística, la elección del 24 está iniciándose con la elección para gobernador en 2023 en el Estado de México.
-Tú lo mencionas muy claramente, digamos en el primer trabajo que presentas en el libro, y me permito hacer aquí la cita para hablar un poco de ello, dices: “El PRI se juega su disolución” y más adelante aclaras “no nos referimos solo a estructuras ni a diversas generaciones de militantes, sino a símbolos y referencias de potestad absolutista; lenguaje y códigos de poder que imperan en la cultura política de la entidad”. ¿Está en juego un cambio? ¿Esta elección es una lucha entre formas de hacer política en el Estado de México? ¿Lo ves así? ¿Es lo que nos tratas de decir en el libro?
(Bernardo se toma un par de segundos para meditar su respuesta y después dice:)
Por supuesto, ¡claro! Uno de los aspectos que está en juego es, efectivamente la forma en que se hace política en el Estado de México ¿por qué? Porque dependiendo del resultado el poderoso Grupo Atlacomulco, su forma regular de actuar, está en cuestión y está en juego.
Recordemos que el Grupo Atlacomulco, no es evidentemente la gente que viene de Atlacomulco, eso ya pasó hace mucho tiempo; como se dice, es una forma de hacer política.
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¿Cuál es la esencia de esa forma de hacer política? Pues la mezcla entre negocios, dinero y política y poder, es decir, políticos que hacen negocios y gente de dinero y gente de poder, empresarios que hacen política; esa es un poco la esencia, cuyo pivote es el gobernador en turno quien distribuye, etcétera.
Esto, dependiendo del resultado, puede venirse abajo y venirse abajo significa un duro golpe al Grupo Atlacomulco, hay que recordar que el llamado Grupo Atlacomulco, me gusta más decirle “el llamado” por la amplitud que tiene; no es solamente la élite política, no solamente son los grandes machuchones del PRI y el gobierno en el poder, ¡no! Incluye también una alta gama de funcionarios, de altos funcionarios de gobierno, incluye también instituciones que supuestamente son, incluso, autónomas del gobierno como: derechos humanos, transparencia, etcétera; incluye universidades, la conducción de la Universidad, e incluye instituciones como las electorales, incluye también a la oposición, sectores de la oposición.
Entonces, cuando hablamos del Grupo Atlacomulco no solamente estamos hablando de un hilo de actores políticos que están controlando, manipulando, están conduciendo, sino el Grupo Atlacomulco, como diferentes, digamos, niveles que llegan hasta la compra de la oposición de tal manera que cuando planteas la forma de hacer política,
Bernardo Barranco
evidentemente que dependiendo del resultado, todo esto que lleva más de 50 años funcionando y funcionando bien, se puede desmoronar, no significa necesariamente que el Grupo Atlacomulco va a desaparecer, es el grupo más poderoso del país, pero sí va a ser un golpe muy duro.
Lo que sí tengo dudas es del PRI, porque el PRI viene decayendo desde 2016 que perdió nueve gubernaturas con Manlio Fabio Beltrones, el PRI fue arrasado por el tsunami de 2018, el PRI en 2021, a nivel federal, perdió mucha fuerza y medio se recompuso en el Estado de México, es una recomposición muy relativa: recupero municipios pero el que tiene el mayor número de habitantes es Morena, la que controla en los municipios.
Entonces es como muy equilibrado y sí creo que, perdiendo, el PRI entrará en una fase muy crítica, primero de convertirse a nivel nacional de un partido chiquito, un partido comparable al PRD, al PT, incluso que hasta más pequeño que Movimiento Ciudadano ¿eso lo podrá soportar la soberbia histórica que tienen los grandes actores del PRI a nivel nacional? No sabría decírtelo.
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Ahora, a nivel local va a ser un shock, va a ser un momento de catarsis social ¿no? Porque por otra parte tampoco Morena tiene grandes cuadros para poder incorporar una nueva perspectiva al nivel de la complejidad administrativa del Estado de México, no tiene cuadros Morena. Entonces los escenarios son tremendamente complejos para quien gane y para quien pierda.
-En el libro conjuntan, a partir de los distintos autores, un escenario muy completo de lo que es la política en el Estado de México. Desde Gabriel Corona que habla de la cultura política e incluso algunos detalles de cómo se trabaja en el IEEM en el tema electoral, el caso de Julio Astillero que habla de la relevancia de 2023 con miras a 2024, el propio Enrique Gómez con los medios de comunicación ¿tú crees que se logró el objetivo de presentar una fotografía lo más parecida a la realidad de lo que es la política mexiquense y sus peculiaridades?
Yo creo que es un acercamiento y como todo acercamiento tiene aristas que faltan, a mi me hubiera gustado meter otros grandes temas, por ejemplo: el comportamiento de los magistrados electorales, me hubiera gustado meterle el lente al INE local, me hubiera gustado mucho el poder entrar en otros temas, por ejemplo: el tema económico que es muy importante, el cómo se manejan los recursos pero lamentablemente hubiera sido un ladrillo inmenso.
Entonces, más bien el arte fue elegir aquellos temas y aquellos autores que podrían ofrecer un panorama lo más cercano a la realidad
Bernardo Barranco
, es decir, evidentemente hay muchos temas que quedan fuera, la misma composición cultural del Estado de México, que tienes una zona industrial poderosa en el “corredor azul” dominado por el PAN, tienes una base social muy amplia en el oriente de la Ciudad de Mexico, en Chalco, en Ecatepec, en Nezahualcóyotl, y tiene Toluca que administra el conjunto del Estado pero está rodeado de una atmósfera rural, entonces, comprender eso es muy difícil incluso para nosotros los mexiquenses porque es un estado que no tiene una identidad, por ejemplo, como Jalisco o Puebla o Tlaxcala, acá son como tres estados muy distintos.
Si tú le preguntas a una persona de Naucalpan, de Satélite, ¿cómo se llama el secretario de Gobierno? No va a tener la más remota idea de quién es, a duras penas sabe que es gobernado por Alfredo del Mazo pero pregúntale por la jefa de gobierno y te va a decir inmediatamente y te va a pronunciar perfectamente el Sheinbaum, entonces esos aspectos, yo creo que correrían; yo me limité, por ejemplo, a enfocarme mucho en el Grupo Atlacomulco, Francisco Cruz hace un espléndido montaje; casi, casi arqueológico; ¿de dónde viene? ¿Cómo se fue formando? ¿Cuales son los primeros trazos?… Fabrizio Mejia lo remata diciendo cuál es la actualidad de ese grupo, cómo se le ve a ese grupo desde la Federación, y bueno.
Yo sí creo que faltaron muchas cosas pero creo que por lo que está ahí, para el proceso electoral actual, pues el lector tendría los elementos para estar al día, incluso el artículo de Verónica Veloz penetra la intimidad del Instituto Electoral del Estado de México, te describe cómo son las cosas, quién toma las decisiones, las tensiones que hay al interior del cuerpo colegiado que hacia afuera tratan de aparecer como muy unido pero que adentro es, como yo lo viví, un verdadero infierno, un infierno electoral ahí dentro.
-Bernardo, muchos libros relacionados con política del Estado de México terminan cayendo en lugares comunes o incluso reafirmando ciertas mitologías existentes en el ámbito de la política local, a tu juicio por los textos, ¿tú crees que los autores logran evadir esta mitología y este imaginario colectivo que de repente existe de la política y logran retratar la política mexiquense como es, o crees que alguno o en algún momento se dejaron llevar y cayeron en reafirmar algunas de estas ideas?
Bueno, yo creo que los lugares comunes existen y están ahí planteados, y creo que en algunos casos, más bien, el libro documenta ciertas afirmaciones sobre la política del Estado de México, por ejemplo: el tema de los medios de comunicación; todo el mundo dice: “no pues es que el gobierno incide, manipula a través de los presupuestos, condiciona aquellos, etcétera, etcétera» y lo que hace Enrique es que documenta, muestra con datos, con hechos, etcétera, que el tema de los medios de comunicación tradicionales han sido objeto de una presión extraordinaria a nivel de periodos electorales.
Entonces, pues sí; puede correr el riesgo de que algunos de estos viejos fantasmas estén pero la mayor parte de nosotros tratamos de documentarla;
Bernardo Barranco
yo, por ejemplo, parto de la hipótesis de que el IEEM nunca ha dejado de ser la vieja Comisión Electoral y trato de demostrarlo, la vieja Comisión Electoral que desaparece en el año 96 a raíz de la reforma del IFE, pues era una estructura que estaba absolutamente controlada por el gobierno, por la Secretaría de Gobierno, por operadores de la propia Secretaría, etcétera y la cuestión acá con el ejemplo de Bernardo García Cisneros, es como demostrar que nunca ha dejado de ser esa vieja Comisión: la han remozado, la han maquillado, le han cambiado el vestido, le han cambiado el peinado pero el hecho es que nunca ha dejado de tener la misma función, salvo, y eso en el periodo que nosotros estuvimos: (José) Nuñez (Castañeda), (Gabriel) Corona, Norberto López, pero a pesar de que fuimos un consejo no priísta, el único en toda la historia de las estructuras electorales, no pudimos, Israel, fuimos arrasados y la idea del infierno, el concepto es, en parte, a mi experiencia personal que tuve en el Instituto Electoral del Estado de México, entonces, pues sí, yo creo que la idea es, sobre todo, el tratar de afirmar grandes postulados que se dicen y acercarse a otros nuevos.
-Incluso, y corrígeme si me equivoco, ustedes llegan después del escándalo de Cartonera Plástica ¿no? O sea, aún su llegada fue un movimiento estratégico para tratar de limpiarle la cara al Instituto con consejeros, ahí sí más ciudadanos, más metidos en el ámbito general de lo electoral desde una visión ciudadana, en un intento de limpiarle la cara al Instituto y, aún así, no se pudo romper del todo ¿no?
Totalmente, cuando llegamos, llegamos 40 días antes de la elección, podíamos hacer muy poco. Cuando llegamos fue el escándalo de Cartonera que se había presupuestado 300 millones para los materiales electorales, se da una combinación, entre: denuncias de las empresas que quedaron fuera con algunos partidos políticos como el PRD, (Ricardo) Monreal en aquel entonces, se arma todo un escándalo, corren a los consejeros electorales, entramos, como tú dices, algunos de ellos con un sesgo no partidario, más ciudadano, etcétera; y el primer descubrimiento es el costo real que significaron esos materiales electorales, que no te imaginas cuánto fue: fueron 30 millones, ¿a dónde iban a parar esos 270 millones?
Paramos bonos que eran bonos para casi cada mes había para todo el personal y por supuesto para los consejeros, paramos camionetas salvo una que no pudimos, hasta le decíamos la innombrable, la compra de camionetas nuevas, nos tuvimos que chutar casi todo el periodo con las camionetas anteriores, que estaban en perfecto estado; pero al mismo tiempo fuimos sujetos de muchas presiones, a mi, incluso, cuestiones que afectaron a mi familia, a Gabriel Corona le acusan a su chofer de acoso sexual, a Norberto (López Ponce) le hacían fama de alcohólico, que lo sacaban de las cantinas arrastrando, a mí me hicieron tener como 10 hijos, era yo como Miguel Hidalgo, era como el padre de la Patria en el Instituto ¿no?
Yo digo, a mí que me chequen el ADN y con ADN hablamos; y el intento de soborno, de compra; entonces el infierno electoral es… (Bernardo Barranco reflexiona brevemente y continúa) en la tradición religiosa el infierno es el lugar donde pululan las almas impuras ¿no? Y percibí que la corrupción que se da en la parte electoral cabe perfectamente en este concepto, es decir: el móvil central pragmático del poder y lo electoral es la puerta de entrada al poder, y como lo planteo en el libro, es: conquistar el poder no importa cómo o mantener el poder no importa cómo, no importa con quién y no importa el costo; es decir, es el pragmatismo absoluto, entonces los ideales, la lealtad, los principios quedan totalmente desfondados frente una postura, diríamos diabólicamente pragmática.

–¿Consideras que este libro es una segunda parte del primero o son dos materiales distintos sobre un mismo tema?
Son distintos sobre un mismo tema pero hay una continuidad que es un poco el espíritu analítico del libro, es un espíritu analítico crítico y crítico del poder, entonces en esa parte hay una continuidad, pero en la otra, en el manejo de la temática que es cercana, que es en torno a lo electoral, el tratamiento es totalmente distinto.



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