A partir de la apertura del Museo del Deporte se pensó en una publicación que dejara registro en papel de las glorias de los deportistas mexiquenses. Surgió así el libro Mexiquenses en acción. El deporte en el Estado de México, único del acervo Fondo Editorial Estado de México (FOEM) que aborda este tema
La delegación de deportistas mexiquenses tuvo una participación destacada en los Juegos Centroamericanos y del Caribe San Salvador 2023. México se colocó en la cima del medallero con 353 preseas: 145 de oro, 108 de plata y 100 de bronce. Nuestro país quedó muy por arriba de Colombia, que tuvo 244 medallas, y Cuba, que obtuvo 196.
De las 353 medallas mexicanas, 68 fueron obtenidas por la delegación del Estado de México: 31 de oro, 22 de plata y 15 de bronce, rompiendo así su propio récord histórico ya que en Barranquilla 2018 obtuvo 52 medallas. Además, las 68 preseas representan el 19% de las obtenidas en su conjunto por la delegación mexicana.
Estos resultados reflejan que el deporte mexiquense constituye una fortaleza que debe ser presumida. Gracias a la iniciativa de quien fuera secretaria de Cultura y Turismo, Marcela González Salas, el 23 de agosto de 2019 el gobernador Alfredo del Mazo abrió las puertas del Museo del Deporte Edomex, único en su tipo en el país, dentro de las instalaciones del Centro Cultural Mexiquense Bicentenario de Texcoco. La museografía del recinto se enfoca en mostrar la trayectoria de deportistas destacados en alguna rama, oriundos del Estado o mexiquenses por adopción, olímpicos y paralímpicos.
A partir de la apertura del Museo del Deporte se pensó en una publicación que dejara registro en papel de las glorias deportivas de nuestra entidad. Surgió así el libro Mexiquenses en acción. El deporte en el Estado de México, único del acervo Fondo Editorial Estado de México (FOEM) que aborda este tema. El libro fue coordinado por Mario Gómez, director del Museo, y Diego Castillo, curador del mismo.
Quien esto escribe también contribuyó a la edición, especialmente con la selección de textos y con ideas para su estructura. Fue difícil concebir un libro con estas características; al final se decidió hacer una mezcla entre, por un lado, las personas destacadas que integran la museografía y, por otro, la definición de etapas en la historia del deporte, de la cual resultaron cuatro, cada una con figuras representativas.
La primera etapa, “Precursores del deporte mexiquense”, recoge las glorias de la primera mitad del siglo XX; la segunda, “Primeros peldaños”, refleja la evolución deportiva mexiquense, inspirada por la realización de los Juegos Olímpicos 1968 y el Mundial de Futbol 1970; la tercera, “Una nueva altura. La consolidación”, sigue los principales hitos desde 1968 y hasta el 2000; la última, “Diversidad deportiva actual”, muestra la profesionalización y competitividad de las actividades en el siglo XXI.
En la primera etapa, el desfile inaugural es abanderado por una leyenda de Joquicingo, un deportista clásico, total y universal, el señor del “¡Ánimo!”: Filiberto Navas Valdés, integrante del Club Deportivo Toluca en sus inicios e iniciador de la enseñanza de actividades físicas en el Instituto Científico y Literario —actual Universidad estatal—; le sigue un gran ídolo del box, oriundo de El Oro, que comenzó a entrenar en el “Agustín Millán”: José el Toluco López; por último viene un Faraón texcocano que cortó innumerables orejas y rabos: el matador Silverio Pérez.
La segunda etapa la encabeza el “Diablo Sagrado”, Vicente Pereda, quien contribuyó a que los choriceros del Toluca obtuvieran sus primeros títulos de liga; de Metepec, le sigue un símbolo del ciclismo mexicano: Porfirio Remigio, el Indio de Acero. Luego comienzan a desfilar los primeros atletas olímpicos. En los Juegos de Tokio 1964, la bandera nacional fue portada por un oriundo de San Buenaventura, Toluca: el maratonista Fidel Negrete Gamboa. De los 11 atletas mexiquenses que acudieron a los Juegos de 1968, dos obtuvieron las primeras medallas: María del Pilar Roldán, plata en esgrima; y Antonio Roldán Reyna, presea dorada en boxeo.
La consolidación llegó de la mano del boxeo, con la leyenda de Tianguistenco: el gran Salvador Sánchez. Destacaron disciplinas como taekwondo, con los de Naucalpan, Óscar Mendiola y Dolores Anne Knolle Weaver, precursores de Víctor Estrada y Ana Zulema Ibáñez, la Joya Azteca. En marcha, de la mano del polaco Jerzy Hausleber, caminaron al éxito Ernesto Canto (Naucalpan), Carlos Mercenario (Atizapán de Zaragoza), Bernardo Segura (San Mateo Atenco) y Noé Hernández. Desde las plataformas saltaron a la alberca Jesús Mena y Fernando Platas, ambos de Naucalpan. Cierra este capítulo la primera mujer medallista áurea en Halterofilia, en los Juegos Olímpicos de Sidney 2000: Soraya Jiménez, hija también de Naucalpan.
En la diversidad deportiva actual desfilan deportistas paralímpicos, quienes le han dado a nuestra entidad la mayor cantidad de medallas, muchas más que las olímpicas.

En poco más de cuatro décadas, Dora Elia García, reina del atletismo adaptado, ha obtenido más de dos mil cien preseas, convirtiéndose en la máxima triunfadora del deporte mexicano. Otras glorias paralímpicas que desfilan por estas páginas son el toluqueño Saúl Mendoza; el oriundo de Nezahualcóyotl, Édgar Navarro; y el de Otumba, Mario Santillán. La debilidad visual no ha impedido a la joven Daniela Velasco correr grandes distancias; mientras que Perla Patricia Bárcenas tiene todo su poder en los brazos y lo demuestra con el levantamiento adaptado de peso; y para Juan Ignacio Reyna, no existe obstáculo que le evite ser campeón de natación.
Como parte del olimpismo mexiquense encontramos a las triunfadoras del ciclismo: Belem Guerrero y Nancy Contreras; el atleta más completo, Ismael Hernández; y la clavadista Tatiana Ortiz. También quienes se dedican al ejercicio de alto rendimiento: la marchista Alegna González; la pentatlonista Carmen Mayán Oliver; la joven promesa del baloncesto, Gael Bonilla Silva; las pelotaris Rosa María Flores Buendía, Rosa María y Myryam Muñoz, y Marifer Noriega Medina, así como los varones Heriberto López Molotla y David Álvarez Murillo; la artista del nado sincronizado Joana Betsabé Jiménez García; Victoria Montero, triunfadora en Bádminton; el equipo de hockey sobre pasto impulsado por Hugo Aguilera Zuleta; y Samantha Terán Quintanilla, de squash.
En deportes clásicos destacan, en boxeo, Ibeth la Roca Zamora, guerrera con alma otomí, y Humberto la Chiquita González. En charrería: Octavio Chávez; los hermanos Alejandro, Armando y Andrés Becerril; Eleazar Osornio Padilla, don Chai, padre de mi admirado jefe y amigo Arturo Osornio; Benito y Juan Monroy Ortega; Álvaro Vergara Ocádiz; los hermanos Fiacro y Sacramento Bustamante; entre otros, sin dejar de mencionar al equipo de escaramuzas, donde figura mi amiga Gisela Osornio.
En balompié varonil: el emperador de Texcoco, Claudio Suárez; el Niño Artillero de Naucalpan, Luis García; y Ricardo Osorio de Chimalhuacán; en futbol femenil: la delantera de Valle de Chalco, Maribel Domínguez Marigol, y la goleadora de Ecatepec, Charlyn Corral. Se muestran dos recintos del balón: el Estadio Nemesio Diez, la Bombonera de Toluca, y el estadio Neza 86, de aquellos legendarios Toros Neza.
También contiene una reseña del fomento oficial al deporte, por el cual el gobierno estatal apoya a más de 600 deportistas y entrenadores de alrededor de medio centenar de disciplinas, en instalaciones ubicadas en la Ciudad Deportiva de Zinacantepec; el Centro Deportivo “General Agustín Millán Vivero” y el Parque Metropolitano Bicentenario de Toluca; el Centro Ceremonial Otomí en Temoaya; el Centro Cultural Mexiquense Bicentenario de Texcoco; las Unidades Deportivas de Acolman, Tonanitla y “Cuauhtémoc” en Naucalpan; el Parque “Morelos” Ecatepec; y la ciclopista Ecatepec-Nezahualcóyotl. Por último, incluye una crónica sobre el Museo del Deporte Edomex.
Más allá de que un libro sobre deportes, como lo es Mexiquenses en acción, siempre tiene una suerte incierta con los lectores, mi experiencia al colaborar en su edición me dice que resultará un tesoro para quien se interese en investigar el tema, al aportar valiosos testimonios de protagonistas que han puesto en alto el nombre del Estado de México.




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