El 2 de junio hubo elecciones con un gran respaldo a Claudia Sheinbaum. Se deben abordar: agenda climática, desarrollo económico, salud y seguridad pública en México
José Javier Niño Martínez / @JosJavierNioMa1
El pasado 2 de junio se llevaron a cabo elecciones federales y locales en todo el país, en cada una de las entidades se eligieron autoridades y representantes en distintos niveles, en algunos casos solo legisladores locales, en otros se renovaron ayuntamientos y en otros casos gubernaturas. En suma, no solo se renovó el Ejecutivo federal sino que fueron poco más de 20 mil cargos en disputa por las distintas fuerzas políticas del país. Aproximadamente 98 millones de electores forman parte del padrón electoral mexicano, también el más grande de la historia.
Más allá del resultado electoral que abrumadoramente respaldó la candidatura de Claudia Sheinbaum, abanderada de la coalición Sigamos Haciendo Historia (Morena-PT-PVEM) y que eventualmente puede traducirse en una mayoría calificada en el Congreso capaz de realizar en plena libertad cambios constitucionales, considero que hay que tomar en cuenta los siguientes puntos en una agenda de participación social que signifique una interlocución necesaria entre la sociedad el gobierno mexicano.
En primer lugar la agenda climática y energética: recientemente hemos vivido dos crisis importantes a nivel nacional, por un lado la falta de agua en gran parte del país, por otro lado el reto de distribución de energía eléctrica, ambas circunstancias se vinculan con la realidad del cambio climático y los esfuerzos globales por atenuar sus efectos en las poblaciones.
Aunado a eso, hay que considerar el paradigma de desarrollo económico en el que la explotación de recursos naturales ha socavado la seguridad de la preservación y protección del medio ambiente por medio de un indiscriminado uso de bienes comunes. Conviene plantearse las siguientes interrogantes sobre la ruta del gobierno entrante: ¿Cuál será el papel del Estado mexicano en la protección de la naturaleza sin exclusión y en un marco de justicia? ¿Cómo satisfacer las necesidades energéticas respetando los acuerdos globales de protección del medio ambiente a las cuales se ha adscrito nuestro país?
En segundo lugar, el desarrollo económico y distributivo: este tema ha sido parte central de la agenda de gobierno y en gran medida se le atribuye el resultado electoral, sostenido principalmente por los siguientes factores: la política laboral y el incremento al salario mínimo, así como los programas sociales. La suma de estos factores permitió que durante el sexenio que termina aproximadamente 5 millones de personas salieran de la pobreza según información del Consejo Nacional para la Evaluación de la Política Social (CONEVAL); sin embargo, aún queda pendiente atender a la población en condición de pobreza extrema y brindar certidumbre al sector de pequeñas y medianas empresas. En este sentido ¿cómo impulsar la productividad nacional en un marco de respeto a una política de bienestar?
En tercer lugar en acceso a la salud y la seguridad social: en mi opinión este es una de las principales deudas del gobierno de López Obrador, incluso la falla tiene nombre concreto: Instituto Nacional de Salud para el Bienestar (INSABI). La sustitución del Seguro Popular por el INSABI sin un plan de acción claro se tradujo en la reducción en la atención de millones de personas que carecen de seguridad social y ante ello la figura del IMMS-Bienestar no ha sido capaz de resolver esta situación hasta el momento. Por otro lado, la discusión sobre la viabilidad del sistema de pensiones obliga a un debate serio y responsable.
En cuarto lugar la seguridad pública: este es otro aspecto en el que el gobierno actual ha dado resultados con claroscuros, no se ha podido revertir de forma clara la tendencia en homicidios dolosos y en cambio se ha visto un incremento alarmante de delitos como el cobro de piso, también los reportes de desapariciones y la atención a los familiares de víctimas ha sido decepcionante. El crimen organizado ha diversificado sus espacios de intervención y sus estrategias de control territorial, por lo que resulta prioritario para el Estado mexicano actuar de forma racional y efectiva para garantizar la seguridad de la población.
En mi opinión estos son ámbitos en los que la sociedad en su conjunto puede coincidir para exigir a la Presidencia de la República resultados concretos. Ojalá y haya atención y resultados para el bien de todos.






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