Toluca se encuentra ante la encrucijada de su verdadera fundación. ¿A quién creerle? ¿A la tradición oral del 19 de marzo de 1522 o a la fecha histórica del 1 de abril de 1533?
Rodrigo Sánchez / @RodrigoSanArce
El 1 de abril de 1933, el Gobierno del Estado de México y el Ayuntamiento de Toluca celebraron el Cuarto Centenario de la fundación de Toluca. El municipio echó la casa por la ventana con festividades encabezadas por el presidente municipal, Manuel Sotelo. Hubo desfiles de atletas y carros alegóricos; el Palacio Municipal fue adornado con flores, una estatua y pendones con la figura del Dios Tolo; se eligió a la “señorita Toluca”, que fue Alicia Gómez, hija del gobernador Filiberto Gómez.
Por su parte, el poeta Horacio Zúñiga dedicó su poema “Himno a Toluca” al cuarto centenario de fundación. Mientras que el entonces arzobispo primado de la Ciudad de México, Pascual Díaz Barreto, emitió la Novena Carta Pastoral felicitando a los fieles toluqueños con motivo de dicha conmemoración, la carta fue respondida y agradecida por integrantes de la Acción Católica de nuestra ciudad.
La efeméride corresponde al 1 de abril de 1533 cuando, por decreto real del emperador Carlos I (Carlos V de Alemania, el de los chocolates) de España, legalizó la propiedad de terrenos comunales en favor de la población oriunda. Y aunque luego dichos terrenos fueron recobrados por quien ostentaba la propiedad legal de la tierra, el marqués del Valle de Oaxaca, Hernán Cortés, por mucho tiempo la fecha 1 de abril fue considerada por los toluqueños como de la verdadera fundación de Toluca.
Aún viven personas que recuerdan la efeméride, pero ya son pocos. Una revisión de la prensa en los primeros días de abril de 1983, cuando debieron celebrarse los 450 años de la ciudad, me permitió corroborar que a los toluqueños ya se les había olvidado la fecha —encima, el 1 de abril de 1983 fue Viernes Santo y la gente, o celebraba la Semana Santa o estaba de vacaciones o descansando.
Más o menos por ese tiempo, en círculos intelectuales y religiosos locales se comenzó a propagar la versión de que, más bien, Toluca se había fundado un día 19 de marzo, en correspondencia con el día de celebración del santo patrono de la ciudad: San José. Probablemente en el origen de esta versión influyó que, unos años antes, el 11 de abril de 1978, se había consagrado por fin la Catedral, después de 111 años de haberse colocado la primera piedra, y ello habría contribuido a renovar el culto a San José; probablemente influyó también que, durante el gobierno de Alfredo del Mazo González, en todos los municipios de la entidad se inició una búsqueda incesante de elementos de identidad y en Toluca se echó mano del padre de Jesús.
Sin embargo, desde un inicio no quedó claro el tema del año de fundación. El primer registro público que he hallado sobre la fecha se encuentra en la segunda Monografía de Toluca —la primera data de 1973— de 1986, firmada por el primer Cronista oficial que tuvo la ciudad: Alfonso Sánchez García, el Profesor Mosquito, quien escribió que “Gonzalo de Sandoval [el conquistador] cayó como rayo sobre la ciudad y la destruyó casi totalmente, con lo que se inició la existencia de una ciudad española el 19 de marzo de 1521 (sic), razón por la que el nuevo pueblo recibió el nombre de San José”.
Llama la atención que mi padre se refiera a 1521, lo cual indica que, desde su inicio, la fecha no estuvo asociada a 1522, como hoy se afirma. Pienso que retomó la versión y no quiso dejarla fuera de la monografía a pesar de saber que era una versión errónea. En la tercera Monografía de 1999 que firmó junto con su primer hijo, Alfonso Sánchez Arteche, matiza aquella versión y, sin darla por buena, dice que “Aparte algunos cronistas mencionan que Toluca fue fundada por los misioneros, el 19 de marzo de 1522, dedicándose al culto de San José e imponiéndole ese nombre”.

Es difícil saber qué pasó en el tiempo de elaboración de una y otra monografías, pero el Profesor Mosquito transita del año 1521 a 1522. Tal vez reflexionó que, por ejemplo, hubiera sido imposible una fundación en medio de la conquista del Matlatzinco —que yo calculo fue en junio de 1521, no en marzo— o que habría mayor posibilidad de una fundación luego de la conquista de Tenochtitlán el 13 de agosto del mismo año.
En todo caso, la fecha 19 de marzo de 1522 no tiene sustento histórico, por varias razones. En un resumen apretado: la cabecera doble de Calixtlahuaca y Toluca había sido arrasada por Sandoval y hubiera sido difícil fundar algo en esas condiciones; se sabe que en Toluca se instaló una misión franciscana, pero los misioneros seráficos llegaron a Nueva España hasta agosto de 1523, es decir, más de un año después de la supuesta fundación; el Códice Oroz indica que la fundación franciscana se dio hasta los años 1529 y 1530; está documentado también que la primera mención de “Saint Joseph de Toluca” data del 14 de noviembre de 1662, es decir, 140 años después de la supuesta fundación —durante 140 años Toluca fue simplemente una Villa.
Más aún, no existen registros documentales que indiquen que hubiera existido alguna celebración del centenario en 1622, el bicentenario en 1722, el tricentenario en 1822 o el tetracentenario en 1922 —así como no hay registros de la celebración del centenario en abril de 1633 o en los siguientes siglos—. Para colmo, legendarios cronistas como Isauro Manuel Garrido, Aurelio J. Venegas, Miguel Salinas, Gustavo G. Velázquez, Javier Romero Quiroz, Carlos Héctor González —quien elaboró la primera monografía municipal— o el propio Alfonso Sánchez García antes de la segunda monografía, no refieren algo sobre alguna fundación de Toluca en 1522.
En todo caso, en los últimos años, la fecha 19 de marzo de 1522 tuvo mejor suerte. De alguna manera fue retomada por los medios masivos de comunicación y de ahí saltó al Internet, sobre todo a redes sociales como Facebook, en la que predominan publicaciones basadas en efemérides. Y ante la cercanía del año 2022, muchos toluqueños generaron que el mito de los 500 años llegara para quedarse.
Lo cierto también es que los toluqueños hemos tenido memoria corta. Hace casi un siglo, nuestros abuelos eligieron una fecha de fundación: 1 de abril de 1533. Medio siglo después, la ciudad ya se había olvidado de ella y comenzó a adoptar otra: 19 de marzo de 1522, la cual, debo insistir, no tiene sustento histórico alguno. ¿Cuánto tiempo habrá de pasar para que esta quede en el olvido? Aún así, por el momento, el 19 de marzo de 1522 parece una fecha más afortunada por estar ligada al santo patrono de la ciudad, que aquella otra vinculada a un hecho histórico lejano y desconocido.
Ahora bien, se me ha tildado de aguafiestas —tal vez lo soy— por decir que Toluca no se fundó el 19 de marzo de 1522, pero siempre he dicho también que yo no me opongo de ninguna manera a que los toluqueños celebren lo que quieran, cuando quieran y a pesar de lo que yo pueda decir. Pero me parece de elemental honestidad hacer saber a quien quiera escuchar, no sólo que existen dos fechas de fundación diferentes que han celebrado nuestros paisanos a lo largo de la historia local —por cierto, creo que ninguna de ellas ha sido en realidad una fundación—, sino que la del 19 de marzo de 1522 es una tradición oral, un mito de muy reciente cuño.





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