Con 254 toneladas de ayuda enviadas, el gobierno de Delfina Gómez y los mexiquenses refuerzan el apoyo a familias damnificadas por lluvias en Hidalgo
La solidaridad de los mexiquenses volvió a manifestarse. Con el respaldo de la sociedad civil y las instituciones públicas, el Gobierno del Estado de México, ha enviado 254 toneladas de ayuda humanitaria a las familias damnificadas por las lluvias en Hidalgo.
Este esfuerzo, impulsado bajo la iniciativa “El Poder de Servir”, refleja una cadena de apoyo en la que participan dependencias estatales, municipios y ciudadanos comprometidos con ayudar a quienes más lo necesitan.
Solidaridad en acción
“¡La generosidad de las y los mexiquenses es única!”, expresó la gobernadora en sus redes sociales, al agradecer la colaboración del Ayuntamiento de Toluca, que recientemente donó 10 toneladas de víveres recolectados durante un concierto con causa realizado en el Festival del Alfeñique.
La mandataria estatal subrayó que estos gestos de unión representan el espíritu del pueblo mexiquense: empático, trabajador y dispuesto a tender la mano cuando la emergencia lo exige.
El cargamento más reciente se suma a las más de 250 toneladas de víveres, medicinas, agua y artículos de primera necesidad enviadas a las zonas más afectadas de Hidalgo, en particular a comunidades de difícil acceso donde las lluvias dejaron severos daños.
Brigadas en nueve municipios
Hasta el martes 21 de octubre, con corte a las 14:00 horas, 300 elementos de diversas dependencias estatales trabajan en territorio hidalguense.
Participan la Secretaría de Seguridad del Estado de México, Protección Civil del Edomex, la Secretaría de Salud, la Secretaría del Campo, Probosque y el Grupo Relámpagos, quienes han realizado labores de limpieza, atención médica, traslado de personas, evacuaciones y rehabilitación de espacios.
El apoyo se ha concentrado en nueve municipios: Pachuca, Molango, San Bartolo, Huehuetla, Tenango de Doria, Papaxtla, Tepetlapa, Xochicoatlán y Tepehuacán. En cada uno, las brigadas han trabajado coordinadamente con autoridades locales para atender de manera inmediata las necesidades básicas de la población.
“Cada litro de agua entregado y cada colchoneta donada son un acto de esperanza”, comentó un integrante de Protección Civil, mientras ayudaba a despejar calles anegadas en Huehuetla.
Salud y saneamiento en las comunidades
El Instituto de Salud del Estado de México (ISEM) también ha tenido un papel relevante en las acciones humanitarias. Personal de Regulación Sanitaria realizó la cloración de una cisterna de mil 600 litros en el albergue principal del municipio de Huehuetla, además de entregar 325 frascos de plata coloidal y pastillas de hipoclorito de calcio para garantizar el consumo seguro de agua.
Asimismo, se capacitó a 105 personas en temas de manejo higiénico de alimentos y saneamiento básico, buscando prevenir brotes de enfermedades derivadas de la exposición prolongada a aguas contaminadas.
Por su parte, la Secretaría del Campo desplegó cuadrillas para la limpieza y desazolve en el Ejido de Atezca, en el municipio de Molango, con el fin de restaurar las condiciones del entorno y prevenir futuras inundaciones.
La sociedad mexiquense, aliada del bienestar
El gobierno mexiquense ha insistido en que el éxito de estas acciones no se debe solo a las instituciones, sino al compromiso ciudadano. Desde comunidades rurales hasta empresas locales, cientos de personas se han sumado a la recolección de víveres, ropa y artículos de higiene personal.
“Este esfuerzo demuestra que cuando la sociedad y el gobierno trabajan de la mano, el resultado es poderoso y transformador”, señaló una representante del Sistema para el Desarrollo Integral de la Familia del Estado de México (DIFEM), al recibir nuevas donaciones en los centros de acopio de Toluca.
Además de Toluca, los centros de acopio siguen operando en Valle de Chalco (Protección Civil del EdoMéx) y en el Parque de Orizaba, en Naucalpan, donde la ciudadanía puede continuar entregando alimentos no perecederos, insumos médicos, artículos para bebés, agua embotellada, colchonetas, sábanas y cobertores.
Un puente de ayuda que no se detiene
La campaña “El Poder de Servir” nació con el objetivo de movilizar recursos y esfuerzos para atender emergencias dentro y fuera del Estado de México. Hoy, más que nunca, su impacto se refleja en la colaboración regional y en la sensibilidad social que promueve.
El envío constante de ayuda a Hidalgo se ha convertido en un símbolo de cooperación interestatal. Autoridades locales de ambos estados han reconocido la importancia de mantener un canal de apoyo mutuo que permita atender de manera más eficiente los desastres naturales y las contingencias humanitarias.
Para la administración de Delfina Gómez Álvarez, estas acciones son parte de una visión integral de gobierno que prioriza el bienestar social, la solidaridad y la prevención. “Ayudar no es solo una acción, es una convicción”, expresó la mandataria en su mensaje más reciente.
Invitación abierta a seguir ayudando
El Gobierno del Estado de México reiteró su invitación a la ciudadanía para seguir sumándose a esta causa. Los centros de acopio permanecen abiertos y las donaciones continúan siendo esenciales para mantener el flujo de ayuda hacia Hidalgo.
Cada paquete de arroz, cada cobija o medicamento representa, según la propia Sedeco, “una historia de empatía y compromiso que atraviesa fronteras estatales”.
Porque cuando la emergencia toca la puerta, la solidaridad mexiquense responde con fuerza. “El poder de servir” no es solo un lema institucional, sino una forma de actuar que, en momentos difíciles, define el carácter del Estado de México.





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