La temporada de lluvias trae alivio a México, pero también desafíos. El cambio climático no espera y la preparación es clave
José Javier Niño Martínez / @JosJavierNioMa1
Después de meses de espera se inaugura la temporada de lluvias en el territorio nacional. Esta es una buena noticia ya que la sequía que parecía interminable se tradujo en grandes limitaciones en el abastecimiento de agua como resultado de la reducción del vital líquido en la mayoría de las presas en el país. Mención especial merece el Sistema Cutzamala, que abastece a gran parte del Valle de México pero que durante el presente año enfrentó una grave crisis.
También el bajío y el norte del país se han visto afectados por la falta de lluvias, lo cual se ha traducido en un consumo superior de energía eléctrica a través de los sistemas de aire acondicionado y la falta de productividad en el sector agrícola. También el sureste mexicano ha sufrido los estragos del clima cálido extremo llegando a muy altas temperaturas en varias ciudades de la península de Yucatán durante el presente año.
La falta de lluvias se ha explicado como resultado del cambio climático, un fenómeno global de largo alcance que preocupa a la comunidad científica. Sin embargo, esto no ha tenido la misma repercusión entre los líderes políticos globales, tal es el caso de el candidato presidencial de los Estados Unidos Donald Trump, que ha emitido declaraciones negacionistas al problema del cambio climático.
En este sentido tampoco China o India han tomado acciones decisivas al respecto. De momento el Acuerdo de París vigente desde hace casi 10 años y vinculante para todos los países firmantes parece letra muerta hasta que no cumplan con las acciones establecidas las principales potencias industriales a nivel global.
Volviendo a la llegada de la temporada de lluvias, la noticia parece positiva a simple vista, sin embargo, no solo se refiere a contrarrestar los efectos de la temporada de calor, también implica varios retos de atención tanto en la infraestructura como en el desempeño de las acciones de prevención ante posibles riesgos por efecto de las precipitaciones.
Las áreas de protección civil enfrentan distintos desafíos ante los riesgos de inundación en determinadas regiones del territorio nacional. Desde el Golfo de México y el Océano Pacífico se formas distintas formas de precipitaciones pluviales que pueden impactar en las zonas habitadas al adentrarse en el territorio nacional.
Debido a lo anterior, vale la pena tener presente las principales recomendaciones de las autoridades federales ante inundaciones y lluvias excesivas:
- Establezca las rutas de salida más rápidas desde su casa o lugar de trabajo hacia los lugares que se hayan previsto como refugios.
- Esté pendiente de las señales de aviso, alarma y emergencia y manténgase informado.
- Empaque sus documentos personales (actas de nacimiento, escrituras, documentos agrarios, cartillas, CURP, etcétera) en bolsas de plástico bien cerradas y en morrales o mochilas que pueda cargar, de tal manera que le dejen libres los brazos y manos.
- Tenga disponible un radio portátil, lámparas de pilas y un botiquín de primeros auxilios.
- Guarde los objetos sueltos (macetas, botes de basura, herramientas, etcétera) que pueda lanzar el viento.
- Si tiene vehículo, asegúrese del buen estado de su batería.
- Procure un lugar para proteger a sus animales domésticos.
- Mantenga una reserva de agua potable.
- No deje solos a los niños. Si lo hace, infórmelo a sus vecinos.
- Siga las indicaciones de las autoridades y prepárese para evacuar en caso necesario.
Fuente: Gobierno de México
Si tenemos en cuenta la mayoría de estas recomendaciones será posible enfrentar adecuadamente las eventualidades que generan las lluvias excesivas, cuidémonos todos.







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