El Ogrito, una obra sobre la inclusión infantil, llevó a la Uaeméx al primer lugar en el FITU 2024. ¿Cómo un ogro cambia nuestra visión del teatro?
La Compañía Universitaria de Teatro de la Universidad Autónoma del Estado de México (Uaeméx) alcanzó el primer lugar en la Categoría C4 de Escuelas Profesionales de Teatro para Infancias del Festival Internacional de Teatro Universitario (FITU UNAM 2024). Este reconocimiento fue obtenido con la puesta en escena de El Ogrito, dirigida por Israel Ríos Hernández, una adaptación de la obra homónima de Suzanne Lebeau, una de las dramaturgas más reconocidas a nivel internacional en el ámbito del teatro para infancias.
La obra narra las aventuras de un joven ogro que, impulsado por su madre, enfrenta su primer día de escuela. Enfrentándose a las miradas y prejuicios de sus compañeros, el protagonista inicia una búsqueda interna en la que trata de descubrir su propia identidad y encontrar su lugar en el mundo. A través de esta historia, la obra invita a los niños y niñas a reflexionar sobre la importancia de la inclusión y el respeto hacia las diferencias.
“El propósito de la obra es que los niños se sientan identificados con el personaje del Ogrito, quien, como muchos, se siente diferente a los demás. El teatro es una herramienta poderosa para que desde la infancia se aprenda que la diversidad es valiosa y que cada uno debe construir su identidad”, explicó Israel Ríos, director de la obra.
El proyecto teatral nació como parte del proceso de titulación de Jorge Antonio Isais Trujillo e Itzel Berenice González Arana, egresados de la licenciatura en Artes Teatrales de la Facultad de Humanidades de la Uaeméx. Ambos actores, responsables de la adaptación de la obra, decidieron postularse al FITU con este montaje debido a la fuerte conexión que sintieron con el mensaje central de El Ogrito.
“Cuando leímos la obra, nos dimos cuenta de lo relevante que es el tema de la inclusión en la infancia. A menudo, los niños son forzados a cumplir con ciertos estereotipos sobre cómo deben ser, lo que puede generar en ellos un sentimiento de no pertenecer. La obra trata justamente sobre lo valioso de ser diferente y cómo lo único de cada persona contribuye a una sociedad más plural y enriquecida”, comentó Berenice González.
Teatro como herramienta de inclusión
La obra no solo significó un reto creativo para los actores, sino también una experiencia transformadora a nivel profesional. Tanto González Arana como Isais Trujillo reconocen que El Ogrito les permitió explorar nuevas formas de comunicación escénica, adaptando su actuación a un público infantil, lo que enriqueció su trayectoria artística.
“Trabajar con un público infantil es completamente distinto. No solo se requiere una adaptación en el lenguaje actoral, sino también la inclusión de elementos lúdicos que conecten con los niños. Esta obra nos permitió acercarles el teatro desde el juego y la emoción”, señaló Isais Trujillo.
El objetivo, según los creadores, va más allá de entretener; buscan formar futuras audiencias teatrales, generando espacios donde las infancias puedan sentirse representadas y expresar sus propias experiencias. Para ellos, el teatro infantil es una herramienta que promueve la empatía y fomenta la reflexión social desde una edad temprana.
“Con El Ogrito logramos que los niños se identifiquen con el personaje, vean que ser diferente no es algo negativo y que, en cambio, enriquece nuestra convivencia. El teatro tiene ese poder: nos hace vernos reflejados y entender la diversidad”, afirmó González Arana.
El valor del teatro universitario
Israel Ríos destacó el apoyo fundamental que recibió de la licenciatura en Artes Teatrales de la Uaeméx. Según el director, la puesta en escena es el resultado de años de formación académica y esfuerzo colectivo, lo que refuerza el papel del teatro universitario como un espacio de creación artística de gran relevancia social.
“El reto principal fue conectar con las infancias desde el teatro. Gracias al trabajo conjunto y al respaldo de la universidad, pudimos acercarles este mensaje de inclusión de una manera cercana y divertida. Este triunfo no solo es nuestro, sino también de la comunidad universitaria que nos ha apoyado”, destacó Ríos.
La obra El Ogrito se presentará en el Teatro Universitario “Los Jaguares” hasta el 20 de octubre, los sábados y domingos a las 13:00 hrs. Esta es una oportunidad para que tanto niños como adultos disfruten de un montaje que, más allá de contar una historia entretenida, invita a la reflexión sobre la inclusión, la diversidad y el respeto en nuestra sociedad.






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