Las labores electorales en Toluca son importantes y bien organizadas. A pesar de ser poco conocidas, la eficiencia de los toluqueños es notable, un reconocimiento a quienes trabajaron en ellas tanto en el INE como en el IEEM
Rodrigo Sánchez / @RodrigoSanArce
Hay labores que se realizan en Toluca, como en todo el país, pero que, por su temporalidad y por ser muy poco atractivas, pasan desapercibidas al común de la gente. Los partidos políticos hacen proselitismo y realizan campañas para obtener el voto a su favor pero, ¿quién cuenta los votos de las elecciones? La primera respuesta es que los votos son contados por los funcionarios de casilla el día de la jornada electoral, no obstante, la gente no sabe que las elecciones no terminan ahí.
Existen otras instancias que cuentan los votos y en este espacio quiero hablar de aquellas que los cuentan en ámbitos locales. Solo para recordar: la organización de las elecciones a Presidente de la República, senadores y diputados federales es competencia del Instituto Nacional Electoral (INE). Las elecciones de gobernadores, diputados locales y presidentes municipales están a cargo de Organismos Públicos Locales mejor conocidos como OPLES. En el caso de nuestra entidad, el OPLE que corresponde es el Instituto Electoral del Estado de México (IEEM) —vale recordar que este año en el Estado de México no se realizaron elecciones a Gobernador—.
Para organizar las elecciones, aparte de todo su aparato electoral administrativo encabezado por el consejo general y la junta general, el IEEM se auxilia de otras instancias: consejos y juntas distritales para los 45 distritos locales en que se divide el Estado de México, y consejos y juntas municipales para los 125 municipios en que se divide el territorio estatal. Las juntas distritales y municipales están integradas por tres vocales: el presidente, el de organización y el de capacitación. A su vez, los consejos están integrados por 7 consejeros, comenzando por el vocal presidente, que los preside, y seis consejeros ciudadanos; además, los consejos cuentan con la asistencia del vocal de organización como secretario y con presencia de representaciones de partidos políticos en pugna, con voz, sin derecho a voto.
Para seleccionar a todos los integrantes de la burocracia electoral, sean miembros permanentes de oficinas centrales —quienes tienen oportunidad de participar en el servicio civil de carrera— o temporales de los consejos distritales y municipales, el IEEM expide diversas convocatorias que contienen los requisitos de selección.
Ahora bien, en las casillas, el día de la jornada electoral, los funcionarios cuentan los votos de las elecciones concurrentes —es decir, cuando se realizan varias elecciones al mismo tiempo, lo cual permite ahorrar costos— pero al final del día distribuyen las urnas con las papeletas a sus respectivos destinos: los votos para Presidente de la República, senadores y diputados federales se van a los consejos locales del INE —que también tiene sus consejos—; y las de diputados locales y presidentes municipales a sus respectivos consejos del IEEM.
Entonces, son estos últimos los que se convierten en la segunda instancia para el conteo de votos. Tienen a su cargo la captura de las actas de escrutinio y cómputo para registrar en un gran sistema informático estatal el llamado Programa de Resultados Preliminares Electorales, mejor conocido como PREP, que da resultados provisionales; y el miércoles siguiente a la elección del domingo, realizan el cómputo oficial de votos, en el que se vuelven a capturar las actas, se corrigen errores y, de ser necesario, se recuentan urnas. Los números que arrojan los cómputos son realmente los resultados oficiales de las elecciones y es cuando los consejos proceden a entregar constancias de mayoría a los ganadores.
Aunque ciertamente son temas aburridos —el conteo de votos en elecciones no ha sido un tema “sexy” para la crónica—, platico lo anterior pues son cosas que pasan en Toluca y me interesa darles visibilidad. Además, por enésima vez me metí a participar en la organización de elecciones. Es la quinta vez que me desempeño como consejero electoral en 21 años: en 2003 y 2018, en elecciones de presidentes municipales, fui consejero municipal suplente de Toluca; en 2005 y 2011, en elecciones de gobernador, fui consejero distrital propietario en mi distrito —los números de los distritos cambian con las redistritaciones—. Este 2024 me eligieron consejero distrital suplente, luego renunció el propietario y subí a ese encargo.
¿Qué hace un consejero electoral? Básicamente apoya trabajos de organización de las elecciones locales, desde la preparación de la elección, pasando por la jornada electoral y los actos posteriores; asiste la labor de las juntas electorales y da fe de la buena organización y desempeño de los servidores públicos; tiene voz y voto en las sesiones de los consejos distritales y municipales, reuniones que, dicho sea de paso se han vuelto muy ágiles luego de toda la experiencia acumulada por parte del IEEM. Y por supuesto participan en los cómputos de votos y recuentos de urnas, muchos realizados de madrugada pues las autoridades estatales del IEEM, los ganadores y perdedores, y prácticamente “todo mundo” espera saber resultados lo más rápido posible pues de ello depende el curso de la vida de muchas personas.
Cuestión aparte es que en los consejos también trabaja personal que no son vocales, consejeros ciudadanos ni representantes de partido; son asistentes, supervisores y capacitadores electorales, capturistas, administrativos, entre otros, quienes durante algunos meses entregan cuerpo y alma para que la organización electoral salga muy bien. ¡Y vaya que este año la organización salió muy bien!
Luego de entregarse las constancias de mayoría, prácticamente todo termina y los trabajadores vuelven a la normalidad, algunos a sus otros trabajos y los demás a esperar las siguientes elecciones —en este caso hasta 2027— para volver a trabajar en su organización.
Si mi amiga, la licenciada Aidé Nava, experta en organizar elecciones, lee este relato, tal vez corrija mis apreciaciones, tal vez diga que todo lo que escribo está mal o que no le gusta y ella podría hacerlo mejor —¡seguro que sí!—, pero en parte lo hago como homenaje para ella y para las personas invisibles que se fletan para que los resultados se registren sin contratiempos, para evitar conflictos poselectorales y el riesgo de judicializar las elecciones.
Sí, estas cosas también pasan en Toluca…







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