Este texto no tiene el objetivo de otorgar la razón a alguno de los bandos, lo que busco es rescatar algunas ideas retomadas por el escritor de origen israelí Amos Oz, fallecido en el año 2018, que en su libro “Contra el fanatismo” expone con tristeza el papel del fanatismo en la falta de tolerancia y convivencia entre los pueblos, tomando como ejemplo el deterioro de su amistad infantil con un niño de origen palestino

José Javier Niño Martínez / @JosJavierNioMa1

El pasado fin de semana el grupo armado Hamas realizó una serie de ataques a instalaciones militares y civiles del Estado de Israel. A partir de esta incursión que cobró cientos de víctimas la reacción de las fuerzas armadas israelíes ha sido contundente y en opinión de muchas analistas inclusive desproporcionada, lo que ha sumado otros cientos de víctimas del lado palestino en el territorio conocido como la Franja de Gaza.

Anuncio

Hay que recordar que este conflicto debe entenderse a través de un recorrido histórico en el que la apropiación de un hogar tanto para el pueblo árabe como el judío es la fuente del conflicto entre ambos. De igual manera hay que señalar la incapacidad o indiferencia histórica de potencias externas para la solución pacífica del conflicto, esto desde la antigüedad hasta la convulsa etapa de la guerra fría posterior a la segunda guerra mundial. El nacimiento de Israel como país se acompañó de una serie de conflictos prácticamente constantes hasta la actualidad, con posiciones muy antagónicas entre los participantes del conflicto y la comunidad internacional.

Este texto no tiene el objetivo de otorgar la razón a alguno de los bandos, lo que busco es rescatar algunas ideas retomadas por el escritor de origen israelí Amos Oz, fallecido en el año 2018, que en su libro “Contra el fanatismo” expone con tristeza el papel del fanatismo en la falta de tolerancia y convivencia entre los pueblos, tomando como ejemplo el deterioro de su amistad infantil con un niño de origen palestino.

Anuncio

Síguenos en Facebook

En esta disertación Amos Oz realizó una reflexión amena sobre las causas del resentimiento histórico arraigado en las relaciones entre dos comunidades pero sobre todo la reproducción de la desconfianza, el odio y el deseo de venganza. Observa la incompatibilidad entre el fanatismo y la tolerancia, reconociendo que el primero es una ideología con una antigüedad mayor a cualquier credo religioso vigente el día de hoy. Acusa al fanatismo de debilitar y socavar las posibilidades de paz y convivencia de las sociedades, sobre todo porque el fanático considera traidores a aquellos que no comparten sus creencias.

En el ensayo, Oz nos cuenta cómo su amistad con el niño palestino se va degradando con el paso del tiempo, conforme ambos socializan en sus entornos judío y árabe respectivamente, pasando de la confianza y la amabilidad a la indiferencia y la distancia para llegar a un estado de antagonismo común entre las comunidades a las que pertenecen. 

Publicidad de Amazon

Esto refleja la historia de los pueblos, ambos pueden tener la razón y ambos también pueden tener la culpa de lo que pasa, pero sin importar esto, el resentimiento se apodera de las mentes de las personas por representar la verdad incuestionable, el fanatismo triunfa sobre la razón y la paz. 

Amos Oz murió a los 79 años deseando la reafirmación de la paz frente al fanatismo, el día de hoy no sabremos cuál será el desenlace de ese deseo.

Deja un comentario

Descubre más desde Yo Soy Noticias.MX

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo