Esta semana las recomendaciones de cine tienen dos grandes obras: Blondi (disponible en Amazon Prime Video) y Blanquita, aún disponible en el circuito cultural de la pantalla grande
Blondi
Blondi es una mujer librepensadora que sobrevive haciendo encuestas y que vive la vida como se le va presentando en compañía de su hijo, Mirko, un creativo dibujante y músico con el que comparte todo tipo de aventuras propias de la juventud desenfrenada, yendo a antros de música independiente, fumando mota cosechada en su terraza, celebrando la vida con fiestas en las que cualquiera puede quedarse a dormir en casa sin queja por parte de nadie ni de Pepa, la vecina madre abuela de la familia, quien también se une a las celebraciones y convive a más no poder con su reducido y amoroso clan.
Mientras todo esto sucede, Martina, la hermana de Blondi, representa una figura importante, pero intermitente, cuya familia perfecta con un bien parecido esposo y dos bellos menores no la excluyen de cruzar por una seria crisis que le reventará en la cara a Blondi, a Mirko y a la abuela; en el momento en el que la aparente mujer triunfadora, que es la hermana, desaparece sin que nadie sepa porqué, aunque anunciando, al dejar su celular en casa, que dicha ausencia es en realidad una fuga.
No obstante, el verdadero conflicto de Blondi se dará cuando confirme con decepción que su incondicional hijo, su amantísima y empática madre y la ausente hermana han maniobrado a sus espaldas, ocultándole una noticia que le romperá el corazón, pero que, también, significará el crecimiento emocional de todos los involucrados.
En la que viene a ser su ópera prima, la siempre sólida actriz bonaerense Dolores Fonzi —aquí, como si fuera una reinvención de Cecilia Roth—, entrega un entrañable relato sobre esas dinámicas familiares incomprensibles para los demás, pero que son el reflejo de lo mejor que tienen las madres, los hijos y las hermanas de las sociedades urbanas de las grandes ciudades, donde la gente es muy feliz a su manera, a pesar de las grandes transformaciones que, inesperadamente, trae la vida. Un relato que con su iluminación y fotografía celebra ese cine de la segunda mitad de los sesentas, con todo el ambiente y las maravillosas canciones de The Velvet Underground & Nico y, por qué no?: un desafinado final celebratorio con la «Maria» popera de Blondie.
Después de un breve paso por el circuito cultural, Blondi ha llegado a la plataforma Prime de Amazon.
Blanquita
Con base en el Caso Spiniak, sucedido en Chile en el 2003, aquí se cuenta la historia de Blanquita, una chica chilena que vive en un hogar de acogida de menores a cargo del padre Manuel. A los ya indecibles abusos a los que la chica estuvo sometida cuando pequeña se le deben sumar atestiguar y ser víctima de un escándalo sexual que involucra a altos funcionarios del gobierno y hombre negocios, en particular, el de un prestigiado legislador.
Cuando el escándalo revienta mediáticamente, Blanquita y Manuel son presionados por quienes les creen, pero no están seguros de que la denuncia vaya a prosperar; también son presionados por una sociedad conservadora que no tarda en revictimizar a la chica y, desde luego, son presionados por los acusados, que se valen de agresiones y amenazas de muerte para que la chica deje de invocar su derecho a la justicia.
Blanquita está dirigida por el realizador de Santiago de Chile, Fernando Guzzoni, de quien ya se conocía su efectivo thriller moral urbano, Jesús, sobre un padre que se ve en el dilema de denunciar a su hijo que, en su afán de pertenencia hacia sus amigos, ha malherido a otro joven.
Hace un par de años, Blanquita ganó el premio Horizontes al Mejor guión del Festival de Venecia y, ahora, recorre la pantalla grande del circuito cultural.




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