Pese a que fue la crítica principal de Morena en la pasada elección en el Estado de México y Coahuila, ahora se vuelve el eje central de todas las propuestas de quienes aspiran a la candidatura de 2024
Comenzaron los recorridos de Morena para decidir quién será el sucesor de Andrés Manuel López Obrador y, en términos generales, hay una línea muy clara para todos los aspirantes y es garantizar la continuidad del proyecto lopezobradorista y congraciarse con la única opinión que importa en las encuestas: la de Palacio Nacional.
Para lograr este objetivo todos los aspirantes a la Coordinación de la Defensa de la Transformación han recurrido a la bandera de la “continuidad con cambio”, curiosamente una fórmula que en el Estado de México utilizó la coalición PRI, PAN y PRD, misma que fue duramente criticada por Morena con cuestionamientos muy puntuales que rayaban en el sarcasmo.
Ninguno de los seis participantes se va a arriesgar a pelearse con la figura de Palacio Nacional, todos saben que ese es el equivalente a perder en automático la iniciarla encuesta pero, además, el peor escenario de todos: el ostracismo por los siguientes seis años.
Algunos, como el caso de Claudia Sheinbaum, están llegando al punto de la mimetización, la exjefa del gobierno de la Ciudad de México ha copiado el estilo de habla del principal inquilino de Palacio Nacional, igual que él se deja ver cercana a la gente, como hizo López Obrador en su campaña viaja en aviones de línea y anda con las ventanas abajo cuando se sube a un vehículo, igual le besa la mano a una ancianita que se toma una selfie con un joven.
Adán Augusto ha optado por retomar el discurso presidencial contra los medios “nos quieren ocultar” dice el exsecretario de Gobernación quien, al mismo tiempo, parece que anticipa un discurso que lo exculpe de una derrota anticipada y que justifique no contar con el apoyo de los grupos que participarán en las encuestas.
Marcelo Ebrard buscó infructuosamente generar el compromiso con el presidente López a través de integrar a sus filas a su hijo pero la jugada no le salió como esperaba; “Andy” declinó el ofrecimiento de integrarse a la futura Secretaría de la 4T y lo hizo a través de un comunicado en hoja membretada de su empresa. Al final Ebrard logra salvar el asunto reconociendo la decisión de segundo hijo del Presidente y dar por zanjado el tema.
Ricardo Monreal, quien se perfilaba como el hijo desobediente, ha optado por una campaña que apela al sentimentalismo, desde la semana pasada se encomendó a la Virgen de Guadalupe y el Santo Niño de Atocha y comenzó su participación desde el Monumento a la Madre en la Ciudad de México sin, hasta ahora, lograr mayor impacto.
Manuel Velasco optó por el Estado de México para comenzar su recorrido en la búsqueda de la coordinación de un partido ajeno al suyo; no obstante ha quedado claro que lo que busca el del Verde Ecologista es ser considerado para la siguiente administración federal, quién gane o quién pierda en la encuesta, al final el también senador con licencia habrá logrado posicionarse entre los principales personajes con derecho a una Secretaría en 2024.
Gerardo Fernández Noroña, al igual que Claudia Sheinbaum, inició su propio recorrido en Oaxaca; el diputado con licencia aprovechó para vender libros y hablar con sus seguidores, la estrategia visible es empatizar con la gente, que lo vean como su igual, tendrá que abandonar la confrontación que tan popular lo volvió en determinados momentos porque, la indicación ha sido muy clara; el Presidente no quiere conflictos entre los aspirantes de su partido.
Los aspirantes a la candidatura de Morena deben ser muy cuidadosos, primero para no hacer llamados al voto, o que los descalificaría automáticamente ante el INE; y después para no ser percibidos como un riesgo de algo para la actual administración, alguna señal que indique que podrían generar problemas después de 2024.
Con dados cargados o sin ellos, la encuesta de México Elige pone muy adelante a la única mujer participante del proceso; son 14 puntos de ventaja sobre su más cercano seguidor que es el excanciller Marcelo Ebrard quien deberá evaluar los resultados de su intento de sumar al hijo del presidente; un movimiento que podría no ser del agrado de quienes ven en él la oportunidad de poner freno a las decisiones atrabancadas del gobierno de López Obrador.
La continuidad con cambio que antes se criticó y que ahora es la bandera de los seis aspirantes a la candidatura de Morena será un arma de dos filos para todos ellos, deberán estimar con más cuidado sus tiempos y sus discursos; todavía restas esperar y ver los golpes bajos que podrían estarse fraguando en cada búnker y si este tendrá algún impacto.
La falta de una metodología clara respecto a las encuestas que determinarán al triunfador es un problema para todos los aspirantes. En un proceso electoral general se conoce dónde está la mayoría de los votantes y se determina el peso específico de cada sitio en la elección. Con una encuesta que no tiene metodología ni ha determinado los puntos de medición como el factor determinante para la selección, solo resta tratar de convencer a la mayor cantidad de personas y rezar porque estas participen en la encuesta.
Difícilmente alguno de los seis contendientes se salga del guion de la continuidad con cambio y los morenistas deberán defender, ahora, el discurso que tanto criticaron para el Estado de México. Así las vueltas que da la vida política.



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