Las historietas, estas publicaciones de “monitos” fueron los primeros escalones para llegar a la lectura de otros títulos como los que se solicitaban en las escuelas.
Yo no lo sé de cierto, dice Jaime Sabines, pero creo que una buena parte de la Generación “X”, comenzó el gusto por la lectura a través de las famosas historietas o comics que entonces se vendían en los puestos de periódicos. Algunos, me incluyo esperábamos esos “cuentitos” cada semana para devorarlos en unos minutos.
Estas publicaciones de “monitos” fueron los primeros escalones para llegar a la lectura de otros títulos como los que se solicitaban en las escuelas. Soy un convencido que la lectura puede comenzar por cualquier otra lectura que no sean los clásicos.
Así, uno puede comenzar con cuentos para más tarde pasar a la novela corta y luego a una novela, eso sí, del género que más les vaya acomodando a los gustos que predominen en ese momento. Pero las historias de cuadritos o en cuadritos, es un buen ejemplo para iniciar, motivar o incentivar la lectura por placer.
El ensayista, crítico literario y editor, Juan Domingo Argüelles, dice que los buenos libros y acota, los clásicos, las obras maestras, los libros inmortales, no son necesariamente los más indicados para iniciar a los lectores, pero si las buenas lecturas.
Con buenas lecturas se refiere a aquellos textos accesibles para cada uno de nosotros, lecturas quizá “triviales” pero amenas, que pueden provocar la curiosidad, la atención, comprensión y sobre todo generar emociones, claro, sin tanta pretensión.
Regresando a las historietas, afirma que, incluso Walt Disney, ha hecho mucho por la lectura cuando, en el momento oportuno, “abrió nuestros ojos a la imaginación y a la fantasía con publicaciones ilustradas y películas”.
No desdeñemos esos primeros pasos de los lectores novatos, esos que se acercan a las historietas, comics o a la llamada novela gráfica, sobre todo cuando en este 2023, la población lectora en México tiene el nivel más bajo de los últimos siete años.
De acuerdo al Módulo sobre Lectura (MOLEC) del INEGI, en 2016, casi el 82 por ciento de las personas mayores de 18 años leía de forma habitual, cifra que cayó al 68.5 por ciento en este año.
Ya que hablamos de buenas lecturas, los libros tuvieron la mención más alta entre la población lectora: 40.8 por ciento señaló haber leído, al menos, un libro en los últimos 12 meses; 37.7 por ciento, mencionó la lectura de páginas de Internet, foros o blogs; 23.6 por ciento, dijo que leyó revistas; 18.5 por ciento, periódicos y 6.1 por ciento, historietas.
Otro dato interesante que presentó el MOLEC, dice que en este año, los mexicanos leemos en promedio 3.4 libros por año, una baja con respecto al año anterior que fue de 3.9 libros, mientras que el tiempo que le asignamos a la lectura es de 42 minutos en una sesión continua.
Por otra parte, de acuerdo al Estudio sobre los hábitos de usuarios de internet en México de este 2023, el 42 por ciento de los encuestados se conectan al internet de 7 a 9 horas, de ellos, poco más de la mitad refirió que se conecta para leer o ver contenido relevante.
Estos son algunos datos que arrojan las encuestas, sobre todo para conocer la situación de la actividad lectora entre los mexicanos. ¿Sirven de algo? ¿Funcionan para tomar decisiones en materia de políticas públicas? ¿Ayudan para llevar políticas de carácter cultural al educativo?
Me parece que incentivar la lectura a través de modelos como las historietas, comics o la novela gráfica, puede ayudar a desarrollar el gusto por la lectura. Retomo a Juan Domingo Argüelles cuando dice: “No leemos porque la lectura sea importante. Leemos porque, antes que nada, es placentera y es vital”.
Y a ti, ¿qué tipo de lecturas te hacen la vida más placentera?






Deja un comentario