Del español y de anglicismos

Publicado el

Mario Vallejo Soriano - Soliloquios catárticos

El abuso de anglicismos en español: ¿Identidad amenazada o moda? La influencia del inglés en nuestra lengua y la importancia de preservar el español

Mario Vallejo Soriano / @VallejoSoriano

Con regularidad escucho y leo, en las noticias, en plática cotidiana con amigos o al revisar las redes sociales, un uso generalizado de palabras de origen inglés y muchos de nosotros no reparamos en ello, las reproducimos después de comprender el contexto, quizá para identificarnos con los otros.

Anuncio

Las redes sociales, la radio, la televisión y toda su mercadotecnia nos inyectan diariamente una buena dosis de palabras que al poco tiempo ya estamos repitiendo. Los más jóvenes, hoy más que nunca, se encuentran sobreexpuestos a todo tipo de información y el conocimiento del español: su léxico, su ortografía, muchas veces su sintaxis, se contraen cada vez más. 

Sin darnos cuenta traemos a la conversación palabras como “red flag”, “dating”, “crush”, “crowdfunding”, “leasing”, “check-ing”, “room service” “remix”, “play list” “text”, “chat”, “streaming”, “link”, “email”, “spoiler”, “influencer”, “stalker”, “expertise” y muchísimas otras que llenarían este espacio.

Por supuesto hay muchas otras que ya son parte del español, reconocidas por la Real Academia Española (RAE). Nadie puede negar que el “whisky” está totalmente interiorizado y que decir de “máster”, “clic”, “chip”, “jonrón”, “jazz”, “jeans”, “friki”, “basquetbol”, “short”, “grill”, entre otras.

Anuncio

Síguenos en Twitter

Me ha tocado asistir a varias reuniones, de mercadotecnia sobre todo, donde las personas que exponen hacen una gala impresionante del uso de palabras anglosajonas para explicarnos una estrategia mediática que, para los no versados en el tema, suelen ser incomprensibles.

Pero, además, este tipo de personas que pretenden mostrar su experiencia y conocimiento utilizando la jerga profesional en inglés, me parecen pedantes, arrogantes y en muchos casos, ignorantes, no por su conocimiento en la materia, sino por su pobre conocimiento del uso de la lengua, el español, claro está.

Es claro que la lengua es un ente vivo, dinámico, creativo, increíble, infinito, pero que esa vitalidad que le imprimen sus hablantes debe tener una estructura, una cohesión, una norma para que entonces sí, el círculo de la comunicación se complete eficientemente.

El contacto con otras lenguas, en este caso con el inglés y su dialecto norteamericano, ya sea por trato directo o por sus productos mediáticos: música, TV, cine o programas en plataformas digitales, no nos permite tampoco ser ortodoxos y tratar de mantener este ente inamovible.

Al respecto, el filólogo Salvador Gutiérrez Ordóñez, integrante de la RAE, asegura que cualquier idioma está al servicio de los hablantes y que, en este sentido no podemos ser puristas. “Si los hablantes necesitan designar una realidad y no somos capaces de ponerle nombre, apelaremos a un término extranjero, lo asimilaremos”.

Recordemos que la lengua es un factor de unidad cultural, con ella nos identificamos, con ella y a través de ella conocemos y comprendemos el mundo, lo tangible y lo intangible, conformamos un constructo social, eso que puede llamarse cultura: tradiciones, costumbres o tradiciones, música, gastronomía, historia y hasta la concepción de los llamados símbolos patrios.

Anuncio

Ciertamente estamos en un mundo globalizado, pero reconocer y reconocerse en la lengua española (sin menospreciar nuestras lenguas autóctonas), ser conscientes del uso “correcto” es muy importante para identificarnos. Debemos ser conscientes que al utilizar tal o cual palabra anglosajona existe o puede existir un equivalente en español, aunque por economía lingüística no la utilicemos.

Como dice la expresión popular, “ni muy muy, ni tan tan”. No abusemos pues de los anglicismos para darnos caché, para echarle mucha crema a los tacos, ni para sentirse el más chido. Es claro que el español como lo utilizamos ahora no va a cambiar radicalmente en mucho tiempo; sin embargo, entre más cohesionado se encuentre, mayor será la eficiencia en la comunicación.

Deja un comentario

Descubre más desde Yo Soy Noticias.MX

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo