El objetivo es muy claro: que los países que han ratificado estos derechos deben asegurar que todos los niños y niñas se beneficien de una serie de medidas especiales de protección y asistencia
Francisco “Pelos” Martínez
Actualmente, la información fluye de manera más rápida y precisa, esto ha permitido una sociedad más comunicada y quizás más informada pero aún hay cosas que necesitan divulgarse y conocerse; una de ellas son los derechos de las niñas, niños y adolescentes. Estos derechos se instituyeron el 20 de noviembre de 1989 por la Asamblea General de Naciones Unidas; en México, desde 2014 están previstos en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.
El objetivo es muy claro: que los países que han ratificado estos derechos deben asegurar que todos los niños y niñas se beneficien de una serie de medidas especiales de protección y asistencia; tengan acceso a educación y salud; puedan desarrollar plenamente su personalidad, habilidades y talentos; crezcan en un ambiente de felicidad, amor y comprensión; y reciban información sobre la manera en que pueden alcanzar sus derechos y participar en el proceso de una forma accesible y activa.
Pero ¿cómo cumplir estos objetivos? Para eso se ha dispuesto un conjunto de normas y principios que garantizan el bienestar, protección y desarrollo. Estos derechos están reconocidos en la Convención sobre los Derechos del Niño de las Naciones Unidas, un tratado internacional que establece los derechos fundamentales de todos los niños y niñas del mundo.
Lo interesante de esta convención, es que “se cambió la perspectiva que se tenía sobre la infancia: a partir de este tratado, niños y niñas ya no se consideran propiedad de sus padres ni beneficiarios indefensos de una obra de caridad; son seres humanos y los titulares de sus propios derechos” (UNICEF).
Aquí, dejamos algunos puntos para considerar:
-Derecho a la Vida y la Supervivencia: todos los niños tienen derecho a vivir en un entorno seguro y saludable, con acceso a alimentos, agua potable, atención médica y educación.
-Derecho a la Educación: todos los niños tienen derecho a recibir una educación de calidad que les permita desarrollar todo su potencial y participar plenamente en la sociedad.
-Derecho a la Protección: todos los niños tienen derecho a estar protegidos contra la violencia, el abuso, la explotación y la discriminación en todas sus formas.
-Derecho a la Salud: todos los niños tienen derecho a gozar del más alto nivel posible de salud física y mental, incluido el acceso a servicios de atención médica y atención preventiva.
-Derecho a la Participación: todos los niños tienen derecho a expresar sus opiniones, ser escuchados y participar en las decisiones que afectan sus vidas, de acuerdo con su edad y madurez.
Y ¿cómo podemos promover estos Derechos de las Niñas, Niños y Adolescentes?
A partir de una educación y sensibilización; es importante educar a los niños, padres, maestros y la comunidad en general sobre los derechos de los niños y la importancia de respetarlos.
Exigir una legislación y políticas públicas acorde a los tiempos, los gobiernos deben adoptar leyes y políticas que protejan los derechos de los niños y asignar recursos adecuados para su implementación y seguimiento.
De nuestra parte, generar una participación continua; es fundamental escuchar la voz de los niños y adolescentes, involucrarlos en la toma de decisiones y promover su participación activa en la sociedad.
Poner énfasis en la prevención y protección, debemos trabajar juntos para prevenir y proteger a los niños contra todas las formas de violencia, abuso, explotación y discriminación.
Al garantizar que se respeten y protejan estos derechos, podemos crear un mundo más justo, equitativo y solidario para las generaciones futuras. El reto es seguir trabajando para promover y defender los derechos de todos los niños y niñas del mundo. Ahora sí, a pasarla de pelos.






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