La elección 2023 del Estado de México está a la vuelta de la esquina. En cuatro días más los mexiquenses participaremos de lo que pinta para ser la elección más competida en la historia de la entidad.
Es la elección 2023 y captaron en fotos a un grupo de personas que llevaban mantas de Delfina Gómez en una camioneta que estaba repartiendo bolsas de despensas, también a un grupo de personas que guardan cajas de cartón (similares a las que se usan para entregar apoyos de gobierno) en la cajuela de un auto saliendo de una casa con lonas de Alejandra del Moral; hay un video en el que un grupo de personas, presuntamente de Veracruz, está dejando volantes con campaña negra en las casas.
La videograbación, de estas actividades busca dos objetivos en la elección 2023: por un lado denunciar que “el equipo contrario” está haciendo trampa y, por lo tanto, es necesario hacer la denuncia, por el otro, busca generar la percepción de que “nosotros no hacemos trampa”, es decir, que se construya la percepción de que el engaño y la trampa en el proceso solo se encuentra de un solo lado; y esto no es así.
La triste realidad de las cosas es que ambas partes hacen trampa en la elección 2023; ambos tienen a sus equipos listos y preparados para hacer lo que se tenga que hacer el domingo con tal de alcanzar el objetivo y no, no se trata de ganar un proceso democrático, sino de definir quién mantendrá el control político del Estado de México los próximos seis años.
Por ello es que quienes están compitiendo en la elección 2023 se valen de todo cuanto esté a su alcance para lograr el triunfo; como prácticamente nunca antes, el Estado de México está frente a una definición entre iguales. Por primera vez, hay dos partidos que tienen estructuras similares, que se conocen perfectamente porque, básicamente aprendieron de los mismos. Por primera vez, no hay ventaja ni desventaja entre quién hace más y quién hace menos trampas porque, por primera vez, ambos bandos están en igualdad de circunstancias.
Podría parecer increíble pero no es así. Marko Cortés, el líder del panismo nacional cometió una indiscreción en su discurso del cierre de campaña de Alejandra del Moral en Toluca, dijo que por primera vez en la historia del blanquizaul, serían capaces de contar con representantes de su partido en 95 por ciento de las casillas de votación; quiere decir que en las elecciones anteriores, ni siquiera tenían la estructura para ala defensa del voto de sus candidatos en las urnas.
Los priístas cuentan con una estructura capaz y suficiente para cubrir la totalidad de las casillas, así ha sido durante décadas, los morenistas dicen contar con la misma cobertura para la elección 2023 (en 2017 no lo consiguieron), aunque no fue fácil conseguirlo; de hecho el anuncio de que cuentan con esa capacidad fue hecho hace apenas unos días, casi al cierre de las campañas, ello pese a que la duda estaba latente bajo el argumento de que PT y PVEM no alcanzaría a cubrir su cuota de personas para hacer presencia en las casillas.
La elección 2023 está en igualdad de condiciones, también, en ese tema; la presencia de personas provenientes de otros estados, enviados por sus gobernadores, todos ellos de Morena, le ha podido brindar ese contrapeso a los morenistas, con ellos se cubrirá la representación en todas las casillas y se mantendrá vigilada la elección.
Ahora bien; hacer trampa no será sencillo. Además de los representantes de los partidos en la lección 2023 hay un grupo de personas fomentadas por el Presidente de la República y no, no son los “siervos de la nación” se trata de los “antiamlos”; ese segmento poblacional que en los últimos días a salido a las calles a manifestarse e incluso ya le hicieron frente a los fanáticos presidenciales en la propia sede de la Suprema Corte de Justicia de la Nación.
Los antiamlos no necesariamente militan en un partido, pueden no hacerlo, pero a diferencia de los simpatizantes de alguno u otro instituto político, ellos no defienden una ideología, ellos abanderan una causa, la de recuperar el país de manos de una persona a la que identifican como quien ha ocasionado un gran daño a la nación.
Esta visión los hace más decididos a la acción en defensa de principios como la democracia y la libertad de elección, los motiva a buscar mayor participación en el proceso pero también a involucrarse directamente y no permitir, en caso de ser necesario, que alguien intente algún truco como el robo de urnas o “reventar” una casilla, eso será determinante en la elección 2023.
El ambiente electoral está a punto: hay interés de participación, hay dos equipos relativamente con la misma fortaleza para la competencia, hay igualdad en el conocimiento de los usos y costumbres del día de la jornada y hay, también traidores y dobles agentes en ambos lados de la contienda. Probablemente el Estado de México nunca antes había visto una contienda tan pareja en su historia y probablemente no lo vuelva a hacer nunca más.



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