Uno de los mitos sobre la autolesión es que la persona intenta quitarse la vida, cuando no es así, ya que solo es un modo de manejar el dolor emocional que permite evitar emociones y poder funcionar en su vida diaria
Alma R. Bernal Trujillo / @AlmaBer03976513
Uno de los temas quizás más complicados de poder platicar o abordar, no solo con la familia sino con las personas que les tenemos más confianza, es la autolesión y cómo se llega a sufrir este tipo acciones auto infligidas.
Primero que nada, definamos lo que es la autolesión: “Es un acto deliberado que destruye o altera el tejido del cuerpo, dejando una marca que dure al menos una hora y es una conducta repetitiva que intenta aliviar el dolor emocional y la tensión fisiológica provocada por emociones intolerables, y no es un intento de suicidio”, de acuerdo a la definición de la Dra. Dora Santos Bernard en su libro “Autolesión”.
Cuando las emociones se viven como intolerables, ya que la persona no puede expresarlas, y mucho menos manejarlas de una manera adecuada. Estas emociones pueden ser tristeza, ansiedad, soledad, enojo, entre otras.
Lo que la persona piensa al hacerse daño es que se trata de una alternativa para poder manejar sus emociones y sentimientos, es la manera por la cual es capaz de controlar, aunque sea por poco tiempo, la situación o situaciones que lo hace sentir frustrado, enojado e incapaz de manejar dicha situación.
Uno de los mitos sobre la autolesión es que la persona intenta quitarse la vida, cuando no es así, ya que solo es un modo de manejar el dolor emocional que permite evitar emociones y poder funcionar en su vida diaria.
La persona que se realiza el autodaño es quien está en una situación de riesgo emocional o físico y sus razones suelen ser muy diversas entre cada caso; además, la autolesión es considerada una conducta directa cuando la persona tiene la intención de hacerse daño y lo hace en el momento que lo necesita, además de estar consciente y buscar producirse un daño en alguna parte del cuerpo.
Por otro lado, la autolesión de baja letalidad es cuando la intensión de la persona no es poner un alto definitivo en su vida, en realidad, su intensión es, lejos de morir, vivir sin el dolor emocional que le lastima y no lo deja vivir tranquila.
Y la tercer clasificación es la forma repetitiva, que se realiza cada vez que siente que no puede sobrellevar su dolor emocional. Lo sigue haciendo como una solución rápida para hacer un alto a esos sentimientos negativos e inmanejables que lo invaden.
La diferencia entre hombres y mujeres en este problema de salud mental es difícil de determinar por las siguientes razones:
- Más mujeres piden ayuda emocional que hombres, por lo que estadísticamente es tener una cifra exacta.
- La forma de autolesionarse entre hombres y mujeres es diferente. La mujer en general se corta; mientras que el hombre se golpea a sí mismo.
Cuando una persona se siente sola, triste, ansiosa, frustrada, enojada, sintiendo un vacío existencial y/o anestesiada emocionalmente, busca una forma de expresar y manejar estos sentimientos.
Hay formas positivas de manejar las emociones que nos hacen sentir mal como hablarlo, escribirlo, meditar y reflexionar. Te invito que cuando sientas que estas emociones no te dejan continuar, busques ayuda profesional.





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