Un megabloqueo nacional amenaza con detener carreteras clave del país mientras transportistas y campesinos exigen frenar extorsiones, robos y abandono del campo
Grupos de transportistas y organizaciones campesinas preparan para este lunes un megabloqueo y paros de actividades que podría afectar la movilidad en gran parte del país, incluidos los principales accesos a la Ciudad de México y diversas vialidades del Estado de México. La protesta, anunciada desde la semana pasada y confirmada nuevamente este domingo, tiene como eje la exigencia de mayor seguridad en las carreteras y un alto a las extorsiones y robos que, según denuncian, involucran tanto a delincuencia común como a corporaciones policiacas en distintos niveles de gobierno.
Las organizaciones convocantes —la Asociación Nacional de Transportistas (ANTAC), el Movimiento Agrícola Campesino (MAC) y el Frente Nacional para el Rescate del Campo Mexicano (FNRCM)— señalaron que el inicio de las acciones está previsto oficialmente para las 8:00 horas. Sin embargo, admitieron que algunos puntos podrían activarse desde las 6:00 horas, dependiendo de la logística en cada región.
Aunque el anuncio no es nuevo, la tensión creció conforme avanzó el fin de semana. Y es que, mientras los transportistas afinaban detalles del paro, los movimientos campesinos preparaban sus propios bloques carreteros con demandas adicionales.
De acuerdo con la ANTAC, los operadores de transporte de carga afiliados no saldrán a carretera ni cargarán mercancía durante este lunes como parte del paro nacional. La intención, explicaron, es hacer visible la vulnerabilidad en la que realizan su trabajo.
Muchos operadores han relatado en distintos foros cómo han sido víctimas de asaltos violentos, cobros ilícitos en retenes improvisados y extorsiones a manos de presuntos policías. La verdad es que estas denuncias llevan años escuchándose, pero la ausencia de respuestas efectivas terminó por empujar a los transportistas a esta demostración de fuerza.
En paralelo, diversas organizaciones campesinas sumaron su propia agenda al movimiento. Sus representantes han insistido en que el Estado mexicano debe reconocer la importancia del campo nacional y fortalecerlo mediante políticas públicas claras.
Entre sus demandas se incluyen que los granos queden fuera de las revisiones del T-MEC, la creación de una banca de desarrollo exclusiva para el sector y la publicación de precios de garantía que abarquen toda la producción agrícola. Para ellos, el bloqueo es una forma de presionar a las autoridades para que escuchen lo que, dicen, ha sido ignorado durante años.
Además del paro y los cierres carreteros, las organizaciones anunciaron la posible suspensión de actividades en aduanas fronterizas del norte del país. A pesar de que no se han ofrecido detalles sobre los puntos específicos ni horarios, esta advertencia encendió alertas en sectores logísticos y empresariales debido al impacto que podría tener en el comercio internacional.
Hasta la noche del domingo, los convocantes no habían revelado el listado completo de los puntos en los que se desplegarán los bloqueos. Explicaron que la información se daría a conocer de manera gradual por razones de seguridad y organización interna. No obstante, las cámaras empresariales comenzaron a trazar escenarios.
La Confederación de Cámaras Industriales (Concamin) difundió un aviso dirigido al sector productivo en el que se advertía de afectaciones probables en la autopista México-Toluca, la México-Querétaro, la México-Pachuca, la México-Puebla, la Naucalpan-Ecatepec, la Vía José López Portillo, la Avenida Gustavo Baz Prada, el Circuito Exterior Mexiquense y el Boulevard Lomas Verdes. Todas ellas atraviesan o impactan directamente al Estado de México.
Además, la ANTAC señaló que, aunque la logística definitiva se mantenía “en reserva”, los bloqueos estaban confirmados en Chihuahua, Michoacán, Jalisco y Chiapas. También anticiparon “posibles afectaciones” en Edomex, Ciudad de México, Querétaro, Sonora, Zacatecas, Tamaulipas, Veracruz y Puebla.
Informes no oficiales, difundidos por operadores y grupos de apoyo en carretera, sugieren que la jornada podría extenderse hasta 25 entidades, incluyendo Aguascalientes, Baja California, Campeche, Colima, Guanajuato, Nayarit, Quintana Roo y Yucatán. Las organizaciones involucradas ni confirmaron ni desmintieron esos reportes.
La magnitud del operativo ha generado incertidumbre entre miles de personas que dependen del transporte diario para trabajar, estudiar o realizar trámites. Por ello, autoridades estatales y federales comenzaron a emitir recomendaciones básicas para la ciudadanía.
Entre ellas se encuentran evitar viajes no esenciales, mantener el tanque del vehículo lleno de combustible y monitorear constantemente las redes oficiales de seguridad y movilidad. Otra sugerencia, quizá la más práctica, es considerar alternativas como el transporte público, que podría operar con mayor continuidad en medio de los cierres.
La jornada de este lunes tendrá en vilo a buena parte del país. Aunque las organizaciones han insistido en que su protesta será pacífica, admiten que la presión sobre las vías de comunicación será considerable. Mientras tanto, sectores productivos, autoridades y usuarios de las carreteras se mantienen atentos a cómo evolucionará un movimiento que, por su alcance, podría marcar un punto de inflexión en las discusiones sobre seguridad vial y fortalecimiento del campo mexicano.






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