Sin permisos y con saldo trágico: explosión en casa de Tultepec deja un muerto y evidencia negligencia en manejo de pirotecnia
La mañana de este sábado, una fuerte explosión estremeció a la comunidad de Santa Isabel, en el municipio de Tultepec, al norte del Estado de México. El estallido, registrado en un domicilio particular, movilizó de inmediato a cuerpos de emergencia municipales, estatales y federales, ante el temor de que pudiera tratarse de otro incidente vinculado al manejo de material pirotécnico no regulado, como ha ocurrido en ocasiones anteriores en esta región históricamente asociada con esta actividad.
La Coordinación General de Protección Civil del Estado de México confirmó que en el sitio se reportaron tres personas lesionadas, dos de las cuales fueron trasladadas en estado delicado al Hospital Regional de Alta Especialidad de Zumpango, mientras que otras dos personas presentaron crisis nerviosas y fueron atendidas en el lugar por paramédicos. Lamentablemente, también se notificó el fallecimiento de un hombre que se encontraba dentro del inmueble al momento de la explosión.
Además del dolor y la pérdida, el incidente ha vuelto a encender las alarmas sobre la persistente fabricación clandestina de productos pirotécnicos en viviendas particulares, muchas veces sin condiciones mínimas de seguridad y fuera del marco legal. De acuerdo con los primeros reportes oficiales, la casa no contaba con permisos expedidos por la Secretaría de la Defensa Nacional (SEDENA) para la producción o manipulación de este tipo de materiales.
La respuesta inmediata
Tras la explosión, los equipos de emergencia activaron los protocolos de seguridad para contener cualquier nuevo riesgo. Elementos de la Guardia Nacional, Protección Civil estatal y municipal, Policía del Estado de México, así como personal especializado del Instituto Mexiquense de la Pirotecnia (IMEPI) arribaron al sitio para acordonar la zona, realizar maniobras de enfriamiento, sofocamiento del fuego residual y evaluación de daños en inmuebles aledaños.
Las autoridades hicieron un llamado urgente a la población para no acercarse al área afectada, dado que aún podrían existir elementos peligrosos en el lugar, como pólvora sin detonar o estructuras inestables. “Lo más importante en estos casos es garantizar la integridad de las personas y reducir al máximo cualquier nuevo riesgo”, señalaron voceros de Protección Civil.
Un problema que se repite
La historia de Tultepec está íntimamente ligada a la pirotecnia. Esta actividad artesanal es una de las principales fuentes de ingresos para cientos de familias del municipio, y se remonta a generaciones atrás. Sin embargo, la línea entre la tradición y el riesgo muchas veces se ha cruzado, con tragedias recurrentes que sacuden no solo al municipio, sino al país entero.
Tan solo en la última década, se han registrado más de 30 explosiones relacionadas con pirotecnia en Tultepec, muchas de ellas con saldo fatal. La más devastadora ocurrió en 2016, en el mercado de San Pablito, donde murieron 42 personas. Desde entonces, aunque se han endurecido los lineamientos, la fabricación irregular en domicilios sigue presente, lo que representa un reto constante para las autoridades.
“El gran problema es que muchas de estas casas operan sin permisos, sin condiciones adecuadas, y muchas veces sin el conocimiento técnico necesario para manejar sustancias peligrosas”, advirtió un funcionario del IMEPI consultado en el sitio, quien además recalcó que hay programas de regularización y capacitación en marcha, pero la resistencia al cambio sigue siendo alta.
Acciones preventivas, urgentes y necesarias
En este contexto, especialistas en protección civil y desarrollo comunitario coinciden en que no basta con atender las emergencias, sino que es indispensable fortalecer las estrategias preventivas, incluyendo campañas de concientización, vigilancia comunitaria y alternativas económicas viables para reducir la dependencia de una actividad de alto riesgo.
El gobierno estatal ha impulsado desde hace algunos años el programa de zonificación segura, que busca concentrar las actividades pirotécnicas en espacios controlados y autorizados, como la Zona de Talleres de Tultepec, sin embargo, las explosiones en viviendas particulares continúan evidenciando vacíos en la supervisión y en el cumplimiento normativo.
En ese sentido, organismos como el IMEPI y la SEDENA reiteraron su compromiso de continuar con los operativos de inspección y vigilancia, especialmente en fechas próximas a celebraciones donde el uso de fuegos artificiales aumenta significativamente.
La pirotecnia, entre el orgullo y la tragedia
Para los habitantes de Tultepec, la pirotecnia representa identidad, historia y cultura. Pero también es sinónimo de peligro, dolor y pérdida. Los testimonios recogidos en las calles de Santa Isabel reflejan esa dualidad. “Es lo que sabemos hacer desde hace años, pero cada que pasa esto, sentimos miedo”, comenta Rosa, vecina de la zona y madre de familia, quien asegura que las explosiones generan no solo daño físico, sino también una profunda angustia colectiva.
El reto, afirman autoridades y expertos, es lograr un equilibrio responsable, donde la tradición no signifique renunciar a la seguridad ni poner en riesgo la vida humana. Para ello, se requiere voluntad, participación ciudadana, inversión en tecnología segura y, sobre todo, apego a la legalidad.
Por lo pronto, el saldo de este nuevo incidente es trágico, pero también es un llamado de alerta. Uno más. Porque en Tultepec, cada explosión trae consigo la urgencia de cambiar antes de que otra chispa vuelva a encender el dolor.






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