Entre violencia, desinformación y presión digital, periodistas mexiquenses advierten que ejercer con verdad y rigor es hoy un acto de resistencia indispensable para la democracia
En un entorno cada vez más complejo, marcado por riesgos, transformaciones tecnológicas aceleradas y una creciente exigencia ética, periodistas del Estado de México conmemoraron el Día del Periodista Mexiquense y Latinoamericano con un mensaje claro: ejercer el oficio con verdad, rigor y responsabilidad sigue siendo una tarea indispensable para la vida democrática.
La ceremonia, organizada por la Asociación de Periodistas del Valle de Toluca (APVT), reunió a integrantes del gremio en un acto que, más allá del protocolo, tuvo un tono reflexivo. No fue solo una fecha para recordar, sino un momento para hacer balance. Ahí estuvo presente su presidente, Héctor Peñaloza Sánchez, junto a comunicadores de distintos municipios de la región.
El acto también sirvió para reivindicar una raíz histórica que, aunque distante en el tiempo, mantiene vigencia en el fondo. Se recordó la figura de José María Cos, quien en 1812 impulsó El Ilustrador Nacional, considerado el primer periódico insurgente. Su legado fue evocado como un símbolo del periodismo entendido como herramienta de libertad, no como un simple ejercicio informativo.
Desde el obelisco dedicado a los periodistas, donde se colocó una ofrenda floral, la conmemoración adquirió un matiz más íntimo. Hubo silencio, pero también una sensación compartida: el oficio sigue siendo necesario, aunque no siempre reconocido en su justa dimensión.
En ese espacio, la fotoperiodista Luz de Alba tomó la palabra para poner sobre la mesa una realidad que no es nueva, pero sí persistente. Señaló que el ejercicio periodístico en México continúa enfrentando un entorno adverso, donde la violencia, la deslegitimación y la impunidad se han convertido en factores que vulneran la labor informativa.
“La mejor defensa es la verdad”, afirmó. La frase, breve, resonó con fuerza entre los asistentes. Y es que, en un contexto donde la información circula con velocidad y, en ocasiones, sin filtros, el periodismo de investigación y denuncia adquiere un valor particular. No solo es necesario, dijo, sino urgente.
Por su parte, Sandra América Rodríguez Peña, presidenta del Comité de Vigilancia e Investigación de la APVT, abordó otro de los desafíos que enfrenta el gremio: la transformación digital. Explicó que el ecosistema informativo ha cambiado de manera profunda en los últimos años. Hoy, la inmediatez compite con la precisión, y la presión por publicar rápido puede poner en riesgo el rigor.
En ese sentido, subrayó que el compromiso ético y la verificación de la información no son elementos accesorios, sino pilares que sostienen la credibilidad del periodismo. Sin ellos, advirtió, la relación con la audiencia se debilita.
La jornada también incluyó un homenaje a periodistas mexiquenses fallecidos recientemente. No hubo discursos largos. Bastaron los nombres, el recuerdo y el reconocimiento a trayectorias que dejaron huella en distintos espacios informativos. Fue un momento de memoria, pero también de identidad colectiva.
Además, este tipo de actos permite dimensionar algo que a veces se pierde en la rutina diaria: el periodismo no es una actividad aislada. Es un entramado de historias, esfuerzos y riesgos compartidos. Cada cobertura, cada nota publicada, forma parte de un ejercicio mayor que busca explicar la realidad.
La APVT enfatizó que, más allá de la conmemoración, el periodismo sigue siendo un contrapeso necesario en la sociedad. En un escenario donde la desinformación puede expandirse con facilidad, la labor de verificar, contextualizar y explicar cobra una relevancia particular.
Y es que informar con verdad no siempre es sencillo. Implica contrastar fuentes, resistir presiones y, en ocasiones, asumir costos personales. En ese sentido, varios asistentes coincidieron en que el ejercicio periodístico hoy no solo requiere vocación, sino también resistencia.
A lo largo del evento, el tono se mantuvo sobrio, sin estridencias. Sin embargo, el mensaje fue consistente: el periodismo sigue siendo una herramienta fundamental para la sociedad, incluso —o quizá especialmente— en momentos de incertidumbre.
La conmemoración del Día del Periodista Mexiquense y Latinoamericano dejó así una reflexión abierta. En medio de cambios tecnológicos, tensiones políticas y desafíos estructurales, el oficio se redefine constantemente. Pero hay elementos que permanecen: la búsqueda de la verdad, el compromiso con la sociedad y la responsabilidad de informar con rigor.
En el Estado de México, como en otras regiones del país, esa tarea continúa. Con dificultades, sí, pero también con la convicción de que el periodismo sigue siendo una pieza clave para entender y transformar la realidad cotidiana.






Deja un comentario