El Plan de Desarrollo 2023-2029 de Delfina Gómez Álvarez es más discurso que acción; los objetivos vagos sugieren complacencia y no progreso real para el estado
J. Israel Martínez Macedo / israelmartinez.com.mx
Aunque fue publicado en Gaceta de Gobierno desde el pasado mes de marzo, este martes 30 de julio la gobernadora Delfina Gómez Álvarez hizo la presentación en sociedad del Plan de Desarrollo 2023-2029. Claro está, no sin antes hacer la distinción de presentarlo primero a sus correligionarios, los legisladores electos de Morena, Partido Verde y Partido del Trabajo, porque, pues, prioridades, supongo yo.
Más allá de la evidente distinción hecha por el gobierno mexiquense respecto a la importancia de a quiénes presentarles primero (los legisladores del oficialismo) y a quiénes después (el pueblo del Edoméx) el Plan de Desarrollo que delinea sus objetivos; el momento es propicio para revisar el documento y observar sus “objetivos” porque en la mayoría de estos planes y propuestas, siendo realistas, ya están cumplidos cuando se incluyen en el plan o se redactan de tal forma que parecen decir una cosa cuando dicen otra.
Respecto al Plan de Desarrollo hay que decir que sus supuestos “objetivos” no lo son; la metodología más reconocida y aceptada para la redacción de objetivos actualmente plantea que estos deben ser: específicos, medibles, alcanzables, realistas y temporales (es decir que deben establecer una temporalidad en la que deben ser cumplidos); la razón de hacerlo así es que haya posibilidad de evaluar si se cumplieron o no, o más aún, hasta qué porcentaje fue posible cumplirlos o no en el tiempo establecido.
Los objetivos planteados en los cuatro ejes centrales, denominados “ejes del cambio” no cumplen en ningún caso estas características, por lo que, en estricto sentido, de inicio, no será posible determinar en ningún punto si fue posible cumplirlos o no; de hecho, debido a la retórica de la redacción; la gran mayoría de los objetivos de los cuatro “ejes del cambio” se pueden resumir fácilmente en: seguiremos haciendo lo que se esa hecho hasta ahora.
A modo de ejemplo podemos mencionar: “Eje 1: Cero corrupción y gobierno del pueblo y para el pueblo”, hasta suena bonito ¿a poco no?; el primer “objetivo” es “Establecer un gobierno del pueblo y para el pueblo, cercano y confiable”, no es específico, no es medible, ya se alcanzó porque al ser un gobierno de elección popular es un gobierno del pueblo, es realista porque el un gobierno debe ser para el pueblo y aunque ningún objetivo menciona en qué momento de la administración deberá ser alcanzado, daremos por supuesto que se espera que esté cumplido al término de la administración, en 2029 así que consideraremos obviado el punto de la temporalidad.
Siguiendo en este eje, en el punto “b. Combate a la corrupción” el “objetivo” es “Eliminar la corrupción en todas sus formas y modalidades”, siguiendo la metodología de revisión, el “objetivo” es “Eliminar la corrupción en todas sus formas y modalidades”. Qué bueno que se les ocurrió, a nadie se nos hubiera ocurrido que eliminar la corrupción fuera un objetivo de combate a la corrupción; pero en fin: es específico, no es alcanzable y tampoco realista pero es medianamente medible porque si al final del sexenio se eliminó (entendiendo eliminar como que dejar de existir en absoluto) la corrupción, se habrá alcanzado y si no, pues no.
Y así podríamos irnos uno por uno con todos los objetivos y descubrir que de los 132 objetivos planteados solo uno o dos logran cumplir las características de un objetivo bien diseñado; más todavía, algunos de ellos son más bien obligaciones del gobierno enunciadas como objetivo de trabajo tal es el caso de “4.4 Otorgar servicios y apoyos que favorezcan la integración y el desarrollo de las familias” o de “2.2 Promover la conservación y restauración sostenible de los ecosistemas naturales”.
Eso sí, todos los supuestos “objetivos” del Plan de Desarrollo del Estado de México 2023-2029 cumplen con la característica de ser un listado de buenas intenciones que, en su mayoría, se dan por cumplidos con simples acciones de difusión; por ejemplo los tres objetivos que comienzan con el verbo “Promover” y quizás también los cuatro que lo hacen con “Fomentar” se pueden dar por cumplidos con simples acciones de comunicación que, a través de la correcta construcción de los mensajes “promuevan” y “fomenten” lo que sea que indique el objetivo; así no es necesario hacer nada más que informar sobre cada tema.
Por ejemplo, en el “objetivo” “3.2 Promover la modernización de la economía, la formalización y el crecimiento de las empresas, de manera incluyente” no significa que sea intención del gobierno modernizar la economía ni formalizar y hacer crecer a las empresas “de manera incluyente” (sea lo que sea que eso signifique), sino que el objetivo se cumple lanzando con una campaña de promoción que diga que se ha modernizado la economía o se promueva a los empresarios a pasarse a la formalidad y listo; “objetivo” cumplido.
Igual cuando se trata de laque empiezan con “fomentar”: “2.5 Fomentar entre los mexiquenses el respeto, cuidado, protección y bienestar animal” se resuelve con otra campaña que invite a la gente a que respete, cuide y proteja a los animales; y nada más, no se tiene poner mayor atención en que realmente se realicen políticas públicas enfocadas en que se respete, cuide y proteja a los animales.
Otros “objetivos” que juegan con la retórica son, por ejemplo: “2.1 Garantizar el Derecho Humano al agua, en forma sustentable, suficiente, salubre y asequible, así como preservar el equilibrio hidrológico”. Puede parecer que el objetivo sea garantizar que la gente tenga acceso al agua pero la realidad es que el objetivo se limita a garantizar el derecho al agua, lo que se cumple asegurando que en la legislación local se mantenga la mención a que la gente tiene derecho al agua y listo: objetivo cumplido.
Así muchos de los “objetivos”, gracias a su retórica, terminan siendo no más que una simulación de las acciones que el gobierno pretende vender como enfoque de la administración cuando en realidad muchos de ellos se cumplen al seguir haciendo lo que se ha hecho hasta ahora, son obligaciones irrenunciables del gobierno por lo que en realidad esta administración solo tiene que realizar acciones nuevas mínimas para dar por cumplido un plan que, de inicio, prácticamente ya está hecho.
Pero no todo es así en el Plan de Desarrollo, la realidad es que el documento presenta una muy completa radiografía de la situación actual en la que se encuentra el Estado de México en las distintas áreas, un panorama muy completo que nos permitiría actualizar muchas percepciones erróneas o correctas sobre nuestra entidad y darnos cuenta de cómo ha cambiado en muchos aspectos por lo que en futuras entregas estaré presentando varios datos y comentándolos con el objetivo de que, al final, podamos entender mejor la realidad en la que vivimos y se encuentra el Edoméx.








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