Periodista. Estudió en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales de la UNAM. Miembro fundador del Sistema de Radio y Televisión Mexiquense, conductor principal de diversos noticieros y programas informativos en el mismo. Conduce «Estrategia Pública» los martes a las 20:00 en Mexiquense Radio 1600 AM. Colabora en el canal de YouTube Trascendi Humanitas.

«Dulce es el panal; pero el aguijón de la abeja no es tal». —Refrán español

La Cuarta Transformación se ha llenado la boca (y sus bolsillos) con su eslogan: «Primero los pobres», usado, aunque no acuñado, por su líder “moral”, Andrés Manuel López Obrador. Tomando como bandera esa lamentable y condenable condición económica de muchos, le sirvió de impulso para llegar al poder y, una vez ahí, con la inmensa mayoría que lo apoyó originalmente, entretejió un presupuesto que benefició a los más necesitados, sí, pero las grandes partidas presupuestales, esas, solo correspondieron a sus incondicionales.

Síguenos en nuestro canal de WhatsApp

Los pobres, en realidad, fueron el pretexto para tomar por asalto el poder, desapareciendo instituciones y organismos autónomos, en detrimento de nuestra democracia e incluso desarticulando al gobierno federal. Dinamitó una de sus partes clave —el Poder Judicial— y lo reconfiguró bajo una premisa: que sus integrantes, de ahora en adelante, solo respondan al titular del Ejecutivo sin cuestionar.

Y si bien todos hemos sido testigos de este proceso, es necesario arrancar las máscaras de quienes lo protagonizan para entender por qué, si las víctimas de asesinatos o desapariciones en el país provienen mayoritariamente de sectores vulnerables, no se apoya a sus familiares en la búsqueda ni se castiga a los responsables de estos crímenes atroces.

El descubrimiento de restos humanos que la propia FGR tuvo que aceptar, en voz de su titular, Alejandro Gertz Manero, se dio únicamente por la presión ejercida tras el hallazgo realizado por el colectivo Madres Buscadoras.

Aunque prefirió no adelantar si el rancho Izaguirre, en Jalisco, fue utilizado como crematorio y campo de exterminio por el CJNG —hasta que el caso sea oficialmente atraído— sí culpó a la Fiscalía de Jalisco por las “graves omisiones” en la investigación de Teuchitlán. Es decir, intentó deslindarse y aventar la responsabilidad fuera de su jurisdicción, como si la FGR no tuviera la obligación de combatir este tipo de delitos.

En este afán de minimizar un hecho que podría marcar a la “transformación del cambio”, han llegado al extremo de negar lo innegable: «¡Es un montaje!», «¡Es una campaña carroñera!», dice Noroña. «¡Ya dejen de atacar a AMLO!», advierte Sheinbaum.

Que un supuesto comando del CJNG se pronuncie en defensa de la presidenta contra estas “insidias” y culpe a las Madres Buscadoras del desastre mediático en el que está atrapado el gobierno, utilizando un lenguaje que no coincide con el de estos grupos criminales, solo demuestra que no encuentran cómo justificar su permisividad.

Anuncio

Síguenos en Facebook

Los medios, según ellos “siempre amarillistas”, son los culpables de este ataque cuyo único fin es desprestigiar al gobierno. Pero la verdad es que, conforme avanzan las investigaciones de periodistas y colectivos, las pruebas son cada vez más incómodas y difíciles de ocultar. Ahora, según ha publicado Rubén Cortés, se menciona el caso de Norma Otilia Hernández, alcaldesa de Chilpancingo, Guerrero, militante de Morena, quien habría sido grabada reuniéndose con el líder de Los Ardillos.

Se afirma que negociaba el envío de grupos de jornaleros a Jalisco bajo la promesa de gestionarles una visa para trabajar en el campo de Orlando, Florida. Por supuesto, todo era una mentira: en realidad, solo eran carne de cañón para ser explotados por el cártel. Muchas cosas están saliendo a la luz y, seguramente, en los próximos días seguirán revelándose más datos.

Este caso ha indignado profundamente a la sociedad, y la salida escogida por el gobierno—culpar a otros de su falta de acción—es insostenible. Nadie la cree, salvo quienes han sido directamente beneficiados con el «cambio». Primero los pobres, sí… siempre y cuando sean cómplices de sus excesos.

Deja un comentario

Descubre más desde Yo Soy Noticias.MX

Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.

Seguir leyendo