Periodista, director editorial de La Jornada Estado de México y director de Yo Soy Noticias.MX; colaborador en los noticieros de Lokura FM y Ultra Noticias. Trabajó en Diario Cambio, Milenio Edoméx, dirigió QS Noticias y colaboró en el programa «Estrategia Pública» en Mexiquense Radio 1600 AM. Es asesor en gestión de crisis y diseño de estrategias digitales, entre otras. Docente de Periodismo Digital y Estrategia y Diseño de Empresas de Comunicación en la UAEMéx.
La reforma judicial pasó con traiciones, extorsiones y maniobras que manchan gravemente la democracia mexicana y comprometen la independencia del Poder Judicial
El grupo de legisladores de la 4T consiguió el objetivo que se había propuesto: la aprobación de la reforma judicial en el Senado de la República por mayoría calificada pero a un costo muy alto que sienta un precedente muy peligroso para el país si es que, de aquí en adelante, esta será la manera de hacer política en México. La propuesta del presidente Andrés Manuel López Obrador para transformar al Poder Judicial terminó por mancharse ante las acusaciones de presiones judiciales al senador panista Miguel Ángel Yunez Márquez quien simplemente cedió y voto a favor en un hecho que ya ha quedado marcado en la historia reciente del país.
Luego de una ríspida jornada de debates en el Senado y sus sedes, enmarcada en la violencia a las afueras que incluyó la participación de los granaderos y el uso de gas lacrimógeno contra los grupos que se manifestaban en contra de la reforma; los senadores de Morena, el Partido Verde y el Partido del Trabajo lograron conseguir 86 votos para su causa con lo que se alcanzó la mayoría calificada y pasó la reforma que, entere otras cosas, le permitirá en los hechos tomar el control del Poder Judicial al partido o al grupo con más apoyo popular.
Y esta pequeña pero importante distinción es necesaria hacerla porque, si bien en este momento la mayoría popular la tienen los morenistas; las condiciones y favoritismos de la población cambian de dirección como los políticos mexicanos de partido y de convicciones. Lo que los legisladores acaban de aprobar a permite a Morena tener ventaja en la futura designación de jueces, magistrados y ministros (en caso de que se solventen todavía los amparos y demandas ante la Corte que acusan la inconstitucionalidad del proceso) pero que podría cambiar en el momento en el que la popularidad cambie de rumbo.
Imaginemos un escenario hipotético en el que el PRI logra regresar al poder cuando se sacuda de encima a Alejandro Moreno, así como lo hizo en 2012 con Enrique Peña Nieto; ¿serán conscientes los senadores que en la madrugada de este miércoles votaron por la reforma, de que esto le permitiría al tricolor, hacer del control del país tal como lo pretenden ahora ellos? Claro que será complicado que una vez que se asuma el control absoluto lo suelten, basta voltear a ver hacia el sur y el fraude electoral que se está viviendo en Venezuela donde el Consejo Nacional Electoral (en control del gobierno) y el Poder Judicial (también bajo el control del gobierno) validaron una de las elecciones más fraudulentas que se han visto en el planeta.
En fin que el objetivo se alcanzó pero no de la mejor manera; el oficialismo no logró convencer a un solo opositor más después de que los perredistas José Sabino Herrera y Araceli Saucedo se pasaran a las filas de Morena justificando que su partido se había extinguido. Como en los peores tiempos del priísmo se recurrió al chantaje y la presión sobre Miguel Ángel Yunes Márquez desde el lado judicial, con la carpeta de investigación en su contra iniciada por haber presentado documentación apócrifa en la elección de 2021 cuando quiso ser alcalde de Veracruz.
Igual ocurrió con el senador Daniel Barreda, menos notorio que Yunez Márquez porque en primer lugar se dijo que había sido detenido en Campeche por la fiscalía de aquel estado, aunque después apareció en la sesión para desmentir dicha versión pero señalar que el que sí enfrentaba un tema legal en su entidad es su padre por quien justificó el haberse ausentado de la sesión en la que se llevaría a cabo la votación y que le permitió a la 4T alcanzar la mayoría calificada.
Sí, Miguel Ángel Yunez Márquez cargará por siempre con el peso de haber dado el voto definitivo pero, sin lugar a dudas, quedará en la historia la forma en la que los hechos ocurrieron, la manera en que los manifestantes entraron al recinto legislativo; cómo se les reprimió en las calles de la Ciudad de México y, lo más preocupante, cómo es que el aparato mexicano se articuló para ejercer la presión de las fiscalías estatales de Veracruz y Campeche (ambas con gobiernos morenistas) para que se diera el resultado que se tenía que dar.
De nueva cuenta: la forma es fondo y esta forma de hacer las cosas marca una nueva era en la política mexicana, es el regreso tácito a los tiempos y mecanismos que se vieron en los tiempos de Luis Echeverría, la instauración de un régimen que se guiará por la presidencia imperial; que incluso podría convertirse en un nuevo maximato y que advierte la naciente figura de una futura herencia del poder con el arribo del cachorro a la Secretaría General del partido.
La gran cantidad de acontecimientos que están ocurriendo al mismo tiempo en el país quizás no permite ver a detalle la dimensión de los hechos que se están suscitando y que, en su conjunto, amenazó con desencadenar una serie de acciones de las que ya no será posible dar marcha atrás tan fácilmente. La manera en la que están ocurriendo las cosas; panistas y priístas enfrascados en sus pugnas intestinas por mantener el control del partido para un grupo u otro mientras el oficialismo tenía tiempo de sobra para preparar los planes con los ejecutaría su movimiento.
Todavía, en un exceso de confianza, Manuel Velasco Coello les advirtió semanas atrás que ya tenían los votos necesarios para hacer pasar la reforma y aún así no anticiparon lo que estaba ocurriendo; Marko Cortés a quien ya podríamos apodar “El Chamaco” por la cantidad de veces en que ha sido Chamaqueado por unos y por otros al momento de las decisiones importantes, simplemente no vio venir que los votos para lograr la reforma saldrían de su bancada; presentó en Veracruz a un candidato sobre el que pesaba un proceso judicial abierto ¿En serio no intuyó que eso podría ser usado posteriormente para presionar a su senador que llegaría como primera minoría? Estaba más interesado en cubrir cuotas internas de poder que en pensar con visión a futuro.
Al contrario, Adán Augusto tuvo que salir a darle su coscorrón al “Niño Verde reloaded” para que no fuera a revelar el plan que con tranquilidad y bastante malicia ya habían estructurado desde entonces. Ni panistas ni priístas hicieron por atraer a sus filas a los perredistas, abandonados a su suerte en la orfandad de un partido que se murió de ambición, codicia y necedad; que bien pudieron ser atraídos hacia las filas tricolores, naranjas o azules pero que simplemente nadie atendió porque estaban en sus temas internos; pichones para unos morenistas ávidos de votos.
Sí, Yunes Márquez fue el traidor de la oposición, el Judas que los entregó por unos días más de libertad, fue el que de último minuto dio el volteón y cedió para evitar que él, su hermano Fernando y su padre Miguel Ángel Yunes Linares terminaran en la cárcel como se advirtió días atrás en columnas y espacios de opinión; pero también están los nombres de José Sabino Herrera y Araceli Saucedo quienes recibieron los votos de un partido que estaba en contra de la reforma y que aún así decidieron sumarse a quienes estaban a favor; sin ellos, aún el voto de Yunes habría sido insuficiente por que con los resultados del 2 de junio y la repartición de escaños plurinominales aún faltaban 3 votos y ellos otorgaron dos, permitieron que el escenario de las traición de los Yunes fuera posible.
La votación está hecha y consumada la tarea, con las manos llenas de lodo pero sabedores que cumplieron el encargo; para la historia quedarán las crónicas en las que se detalla la mirada desorbitada de Yunes Linares quien tuvo que acudir al senado para respaldar a su cachorro; que destacaron la temblorina en la mano que revelaba el nivel de estrés o de enfermedad que la presión en su contra estaba propiciando y que terminaba con la novelesca escena de Lilly Tellez lanzándole 30 monedas para destacar la alusión bíblica a la traición.
Consumatum est la reforma judicial en el Senado, sin que nadie en esta ocasión pueda lavarse las manos por la decisión tomada y bajo la consciencia de que se implantado una nueva forma de hacer política bajo la figura de la extorsión judicial. Si este es el inicio ¿qué futuro nos espera?







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