La historia de la construcción del primer templo católico en Toluca está en duda; la evidencia de una visita de Cortés en 1522 cobra relevancia histórica y podría cambiarlo todo
Rodrigo Sánchez / @RodrigoSanArce
Los cronistas de nuestra ciudad siempre repetimos que “El primer templo católico que tuvo Toluca fue un chapitel que se le llamó ‘Capilla de la Santa Cruz de los Otomites de S. Pablo’, de acuerdo a lo dicho por el erudito Nicolás León”. Más aún, reiteramos que ese primer templo se habría comenzado a construir casi de inmediato que llegaron los primeros doce franciscanos a Nueva España, allá por 1524-1525, y gracias a don Miguel Salinas también sostenemos la versión de que el primer evangelizador que pisó tierras matlatzincas fue fray Luis de Fuensalida.
Sin embargo, tengo algunos elementos para poner en duda dichas versiones. En esta ocasión me centro en la construcción del primer templo cristiano.
Para ello, en principio desentraño un tema relacionado: el tiempo de la probable primera visita de Hernán Cortés a Toluca. Gracias a la tradición oral de fines del siglo XVI, derivada de testimonios de informantes indígenas —incluidos en expedientes del legajo 277 del Fondo Hospital de Jesús, del Archivo General de la Nación, estudiados por Javier Romero Quiroz, Margarita Menegus, Rosaura Hernández, René García Castro, Nadine Béligand y otros—, se sabe que Cortés visitó el Matlatzinco en alguna fecha temprana luego de la Conquista.
La historiadora Rosaura Hernández desmenuza los testimonios de dicha tradición oral. Por las palabras del indígena Nicolás de Aguilar sabemos que:
…el propio Marqués fue a reconocer la región partiendo de Coyoacán acompañado de varios españoles e indígenas… y que al llegar la comitiva al río llamado Chignaguatenco [río Lerma] se le presentó Tochcoyotzin, señor que residía en el cerro de Toluca el cual, despojándose de las mantas que los cubrían, postróse a las plantas de Cortés y torciendo el cuerpo le ofreció gallinas, maíz y otros comestibles al tiempo que le notificaba que los indios del valle habían huido. “Hueytlatoani —le dijo— todos mis indios me han desamparado, haz de mi lo que quisieras, que quiero ser cristiano”… Cortés y los españoles estuvieron cerca de diez a doce días en casa de Tochcoyotzin y éste mostró deseos de ser bautizado, lo cual halagó mucho a Cortés quien le puso su nombre y lo vistió como español…
Este testimonio contiene tres aspectos clave: primero, que el conquistador partió de Coyoacán para ir a reconocer el Matlatzinco; segundo, Tochcoyotzin, cacique de Toluca, expresó su deseo de ser cristiano y de ser bautizado; tercero, que “los españoles estuvieron cerca de diez a doce días” en Toluca. Por otra parte, gracias al informante Juan Calli sabemos que:
…El bautizo de Tochcoyotzin se efectuó en una iglesia pequeña que se construyó al pie del cerro de Toluca y que se llamó Santa María de los Ángeles…
De lo anterior, realizo las siguientes reflexiones:
- Si Cortés partió de Coyoacán, se puede reducir el horizonte temporal de su visita al tiempo en que sabemos de cierto que vivió en ese pueblo: luego del 13 de agosto de 1521 y hasta mediados de 1523, este último, año en que se habitó nuevamente la ciudad de México y en que Cortés volvió a residir en ella —ya en mayo de 1523 recibió en la ciudad de México, y no en Coyoacán, la cédula real que lo nombró gobernador, capitán general y justicia mayor.
- Pienso que fue difícil una visita cortesiana al Matlatzinco el tiempo que restó de 1521 luego de la caída de Tenochtitlán, el 13 de agosto de ese año, pues a fines del mismo se inició la reconstrucción de la ciudad arrasada y el extremeño debió ocuparse en ese trabajo; por lo demás, sabemos que Cortés acudió personalmente al Pánuco a pacificar la Huasteca desde los últimos días de 1522 y siguió ahí hasta marzo de 1523, por lo que también habría sido complicada una visita a Toluca a mediados de 1523.

- Más aún, la tercera Carta de Relación fechada el 15 de mayo de 1522 en Coyoacán, es la más extensa de las que escribió, por lo que presumo que en meses anteriores se dedicó a elaborarla. Todo lo anterior hace más probable que la visita de Cortés a Toluca se hubiera registrado en algún momento entre mediados de mayo de 1522 y los primeros días de diciembre del mismo año.
- En esta visita, luego de que Tochcoyotzin manifestó su deseo de ser cristiano, Cortés procedió a su bautizo, mismo que se efectuó en la pequeña iglesia construida al pie del cerro, llamada Santa María de los Ángeles y que, por el tono de la declaración, parece que se construyó ex profeso para el bautizo en el tiempo de diez a doce días en que estuvo Cortés en casa de Tochcoyotzin.
- ¿Por qué la primera iglesia fue dedicada a Santa María de los Ángeles? Por la Historia Verdadera de la Conquista de la Nueva España de Bernal Díaz del Castillo, sabemos que Cortés era devoto de la Virgen María y utilizaba “una cadenita de oro de prima hechura y un joyel con la imagen de Nuestra Señora la Virgen Santa María”, por lo que no sería raro que él mismo hubiera elegido el nombre. Ahora bien, desde el año 1215 San Francisco pidió al Papa Honorio III la consagración del templo de la Porcíuncula de Asís, lo cual sucedió el 2 de agosto, “Día Universal de Nuestra Señora de los Ángeles”.
A partir de ello me pregunto si Cortés visitó Toluca los últimos días de julio y los primeros de agosto de 1522. Es una posibilidad respaldada en la tradición oral.
Con estos elementos, creo que podemos comenzar a considerar con mayor validez histórica ciertos hechos: en principio, la más que probable visita cortesiana en el año 1522; enseguida, que la iglesia de Santa María de los Ángeles fue la primera en haberse construido en Toluca, antes que la de la Santa Cruz de los Otomites; adicionalmente, que la evangelización en Toluca inició en 1522, tiempo muy anterior al que han referido la mayoría de los cronistas de nuestra ciudad.
Por supuesto quedan preguntas por responder, como el lugar donde se habría construido la primera iglesia de Santa María de los Ángeles, al pie del cerro que probablemente fue el Toloche, lo que será motivo de otra crónica.
No quiero culminar la crónica sin decir que en el año 2022 los toluqueños pudimos haber discutido temas con mayor sustento histórico, pero preferimos distraernos hablando de los “500 años” y de la supuesta fundación de Toluca el 19 de marzo de 1522, día en que, en mi opinión, no pasó absolutamente nada relevante.







Deja un comentario