El anuncio realizado por el presidente López respecto a la integración del sistema IMSS-Bienestar en el Estado de México encendió las alertas sobre la posible desaparición del Issemym, algo que, al menos en a la distancia, parece muy poco probable
El presidente Andrés Manuel López Obrador anunció en su conferencia mañanera de ayer jueves que la Ciudad de México y el Estado de México se sumarán al sistema de salud federal IMSS-Bienestar y las especulaciones en el sentido de que esto representaba la desaparición del Instituto de Seguridad Social del Estado de México y Municipios (Issemym) para integrarse a este esquema, lo cual no es necesariamente cierto.
El Estado de México cuenta con un amplio sistema de salud que es administrado por un instituto, el ISEM. Este es el aparato que se estaría integrando a la red de hospitales que, en todo el país, integrarían el IMSS-Bienestar, que no es otra cosa que el sustituto del fallido y ampliamente cuestionado Insabi que en cinco años no pudo sustituir a su antecesor: el seguro popular.
El Presidente anunció que con la llegada de Delfina Gómez a la gubernatura el IMSS-Bienestar se estaría instaurando en el territorio estatal así como también lo harán muy pronto en la Ciudad de México, el mandatario expresó “Ahora que se triunfó en el Estado de México, el día que vimos a la maestra Delfina (el pasado lunes) hablamos de este tema y ella está totalmente de acuerdo que todo el Estado de México se atienda con el sistema IMSS-Bienestar”.
El anuncio no es cualquier cosa porque representa mucho de lo que podría estar ocurriendo, al menos, en el primer año de gobierno de la administración de Delfina Gómez y es el atender sin chistar las exigencias presidenciales más allá de contar y atender algún proyecto propio que se pueda tener para la entidad.
Así de bote pronto, el Presidente ya le está dando instrucciones a la futura gobernadora sobre cómo quiere que se considere el IMSS-Bienestar, algo a lo que la morenista no podría negarse, de cualquier manera; pero a lo que no dirá que no, al menos hasta que termine el sexenio lopezobradorista y se instaure una nueva administración federal con la cual se tenga que coordinar acciones más allá de obedecer instrucciones.
Por otro lado, el anuncio se tomó en la entidad como la advertencia para la posible desaparición el Issemym, lo cual no es necesariamente correcto e, incluso, iría totalmente en sentido contrario con las propuestas de campaña que la propia Delfina Gómez hizo respecto a lo que pasaría con este instituto.
En Teotihuacan, el 26 de abril, Delfina Gómez señaló: “Al Issemym lo vamos a rescatar, no va a desaparecer, no se dejen engañar. Lo vamos a fortalecer para asegurar el servicio de salud de las y los trabajadores que dependen de él, y también las personas pensionadas. Soy maestra, me tocó ir al Issemym y lastima saber las condiciones de abandono y saqueo en que está, así que lo vamos a recuperar”.
Sustituirlo o eliminarlo por el IMSS-Bienestar iría totalmente en sentido contrario con sus propias declaraciones de campaña y, por el contrario, se podría convertir en el único mecanismo de acceso a medicamentos ya que, como dijo el propio López Obrador, solo los estado sen los que se ha implementado el sistema se cuenta con cobertura de 100 por ciento de medicamentos.
Es normal que cuando un mandatario llega al poder se le quieran encontrar fallas o errores que muestren que aquello por lo que se le criticaba era realidad, pero en el caso del anuncio presidencial la situación no es así. El ejemplo más claro de que no tendría por qué desaparecer el Issemym es que el ISSSTE, un sistema federal similar pero a nivel federal, continúa brindando servicios a sus derechohabientes sin que el IMSS-Bienestar le haya impactado de manera negativa.
Eso no cambia el hecho de que, desde hace ya algunos años, el Issemym ha sufrido un desgaste brutal en el tema de las pensiones que lo tiene hoy completamente estancado y que genere que haya personas que llevan más de tres o cuatro años de haber realizado su trámite de pensión o jubilación y sea la fecha que no lo han recibido.
El IMSS-Bienestar, en todo caso, impactará en los hospitales pertenecientes al Instituto de Salud del Estado de México y serán estos en los que se integrará el sistema que no queda claro si será trasladándole la administración de los hospitales a la federación para su administración, si será federalizándolos o si de plano será un cambio de nombre y algo cosmético mientras pasa la elección de 2024.
Lo interesante de lo que se mencionó es observar cómo podría ser que se comporte la futura gobernadora ante los designios de Palacio Nacional y, además, cómo lo harán sus críticos quienes de inmediato han dado muestra que no le dejarán pasar ninguna y estarán muy atentos a todo lo que pueda ocurrir en su administración aunque , en esta ocasión hayan abanicado a una bola baja.
Delfina Gómez y el grupo de morenistas que la acompañan han generado una muy alta expectativa entre l población que les brindó su apoyo el pasado 4 de junio, pero también una muy baja confianza entre dos terceras partes de los habitantes a quienes deberá convencer de que se equivocaron al mantener la incredulidad.




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