“Con el amigo incierto, un ojo cerrado y el otro abierto”. Refrán popular
El de 2023 era un año de prueba para la alianza PAN, PRI y PRD y para mostrar al partido hegemónico y sus aliados que podían enfrentarlos con posibilidades reales de ganar en las elecciones del próximo año. Sin embargo, reprobaron ostentosamente; los resultados los ubicaron en la realidad y les mostró qué al no haber hecho la tarea, no pueden aspirar a concretar sus anhelos y solo en sueños se quedan sus aspiraciones.
Duro golpe representa para sus seguidores quienes cual gallina descabezada ahora buscan repartir culpas por la derrota mexiquense pretendiendo señalar a los abstencionistas como los culpables del hecho, sin siquiera preguntarse lo mucho que dejaron por hacer, para interesar a sus posibles votantes. Culpables son todos, desde los que ocupan los primeros puestos en la política mexiquense hasta quienes hicieron como si hacían y terminaron por no hacer nada.
Ahora el presidente de la República, tan dado a ello, e importándole un comino la legalidad del proceso al intervenir descaradamente en el juego, logra al final lo que se propuso, y desde la mañanera, con una dedicatoria musical a sus contrincantes, del Grupo Firme, “ya supérame”, da carpetazo a posibles reclamos, burlándose de sus oponentes.
Es tiempo de seguir adelante y ahora lo ocupa, en mayor medida, a buscar legitimar lo que ya previamente ha decido: cuál de sus corcholatas será la que habrá de destapar para sucederle en 2024 y que garantice que su labor no sea desechada sino magnificada para pasar a la posteridad como lo que siente que es, el nuevo mesías de la política mexicana.
Aquí la oposición deberá decidir qué van a hacer para la próxima contienda, el triunfo sobre la silla presidencialparece imposible luego de que ni siquiera han trabajado por la construcción de un candidato único. Se atreverán a buscar en coalición personas que les llenen el ojo a los votantes pero que sean serios y profesionales, créame, también los hay en todos los partidos, o seguirán en sus esfuerzos partidistas estériles. Su cerrazón podría traer dolores más intensos si también entregan la mayoría en el Congreso Federal, dejando únicamente a la Corte con la inmensa responsabilidad de salvaguardar la democracia.
Por lo pronto Morena, haiga sido como haiga sido, dice el clásico, sigue trabajando en la encomienda asignada por su jefe para que su Consejo Nacional Morenista (?) ….“trace la ruta y el método de selección de su candidato presidencial”. El mismo lunes y so pretexto de felicitar exclusivamente a Delfina por su triunfo en el estado de México, Andrés Manuel reunió a todas sus corcholatas y gobernadores y a puerta cerrada transcendió que se les leyó la cartilla para que se mantenga la unidad.
Curiosamente un día después, Marcelo Ebrard anuncia que el próximo lunes 12 presentará su renuncia al cargo de canciller para dedicar su tiempo por completo a trabajar en su candidatura, poniendo así la vara muy alta para sus contrincantes, algunos de los cuales, por cierto, sin sus cargos, mostraran sus enormes limitaciones. Ante dicho anuncio, el presidente adelanto de inmediato que posiblemente el resto de sus candidatos también presentarán sus renuncias en los próximos días.
Aquí cabe preguntarse si Marcelo Ebrard Casaubón actuó de “motu proprio”, si fue así, la pelea de las corcholatas se pondrá intensa, de haberlo hecho por petición expresa delejecutivo federal a todos los participantes en la terna, como aseguraron confidentes al diario El País en aquella cena, fue el único que cumplió de inmediato la solicitud de su máximo jerarca despojándose de la vestimenta que le dio la oportunidad de participar pero que a últimas fechas se convertía en un lastre difícil de llevar. Sea una u otra, los tiempos de paz o hipocresía institucional parecen haber llegado a su fin, fuera caretas, deveras alguno considera que podrán mantener las formas, lo dudo sinceramente.



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