Es importante decir que la grandeza histórica de nuestra entidad se ha construido con base en las aportaciones realizadas por diversos pueblos y personajes, no sólo mexiquenses, también mexicanos y extranjeros. Es aquí donde se encuentra Humboldt, personaje reconocido como sabio y erudito, quien realiza contribuciones importantes a la ciencia de la primera mitad del siglo XIX
Rodrigo Sánchez / @RodrigoSanArce
El barón Alexander von Humboldt (Berlín, 1769-1859), es uno de los visitantes extranjeros que con el tiempo se convirtió en figura emblemática en Toluca y en diversos pueblos de aquella antigua intendencia de México que, entre 1823 y 1824, pasó a convertirse en el antiguo Estado de México, que entonces tenía más de 130 mil kilómetros cuadrados de superficie. Su Ensayo político sobre el reino de la Nueva España publicado en 1811, habla de los viajes que Humboldt hizo por el continente americano y por diversos territorios novohispanos durante los años 1803 y 1804.
Es importante decir que la grandeza histórica de nuestra entidad se ha construido con base en las aportaciones realizadas por diversos pueblos y personajes, no sólo mexiquenses, también mexicanos y extranjeros. Es aquí donde se encuentra Humboldt, personaje reconocido como sabio y erudito, quien realiza contribuciones importantes a la ciencia de la primera mitad del siglo XIX. Es en su Ensayo donde conocemos su paso por Toluca, por ejemplo, y por otros pueblos del hoy territorio mexiquense.
Entre 1799 y 1804, este científico de origen prusiano realiza un viaje de exploración por el continente americano, gracias al cual recorre países como Venezuela, Colombia, Ecuador, Cuba, Estados Unidos y, por supuesto, México. Todos ellos, por supuesto eran o formaban parte de virreinatos de la Corona española, en los cuales Humboldt mide alturas de montañas y extensiones de ríos, sube a las cordilleras y volcanes, baja a las minas y hondonadas, analiza las plantas y estudia la naturaleza humana.
Durante su estancia en la Nueva España, entre los años 1803 y 1804, su recorrido lo lleva a cruzar por los hoy estados de Guerrero, Morelos, Hidalgo, Guanajuato, Puebla, Michoacán, Veracruz, Ciudad de México y nuestra entidad. Conoce Toluca y determina sus coordenadas; además, sube a la azotea del hospital de los juaninos —hoy, edificio de la Secretaría de Educación en la calle Villada, al costado del templo de Santa María de Guadalupe— y determina características topográficas de la ciudad; sube también al Volcán Xinantécatl y mide la altura del Pico del Fraile; desde ahí, calcula la extensión del Valle de Toluca y la altura de los cerros de La Teresona y de Jocotitlán; visita Tenango del Valle, donde determina que su agua es la segunda mejor del mundo; revisa la problemática del desagüe del Valle de México originado en Huehuetoca, y lo hace aún en aquellas obras hidráulicas que construyó el ingeniero y cosmógrafo del Rey, Enrico Martínez, casi dos siglos antes.
Como una forma de homenaje a este científico por sus aportes a la comprensión histórica de nuestra entidad y para recordar el 250 aniversario de su nacimiento el 14 de septiembre de 1769 —en 2024 serán ya 255 años de su natalicio y 165 de su muerte—, el Consejo Editorial contribuyó a la coedición de la obra Cosmos. Ensayo de una descripción física del mundo, en la que también participan el Gobierno de la Ciudad de México, la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) y Siglo XXI Editores, bajo el impulso del editor, escritor y crítico Jaime Labastida Ochoa.
Esta edición de Cosmos, publicada originalmente en 1845, es una obra monumental en tres volúmenes, cuya descripción más apropiada la ofrece el propio Humboldt: “El principal impulso que me dirigió fue el afán de comprender los fenómenos de los objetos físicos en sus relaciones generales, y a la naturaleza como un todo movido y animado por fuerzas internas… Quien esté animado por un sincero amor a los estudios de la naturaleza y a su sublime dignidad, no puede dejarse desanimar por nada que le sugiera un futuro perfeccionamiento de la ciencia humana”.
En un siglo como el XIX, sobre a todos a mediados de esa centuria, en la que la ciencia y la técnica tuvieron grandes avances, Cosmos constituye uno de los primeros retratos liberales y modernos sobre las condiciones políticas, sociales, antropológicas, culturales y naturales de las condiciones físicas del mundo conocido. Lo hace en un momento en que otros, como Charles Darwin explican, a su vez, el mundo que les rodea.

El primer volumen de Cosmos se publicó en el año 2022, y fue presentado en ferias de libros como la del Estado de México (FILEM) y Antropología e Historia (FILAH) —en 2022, el estado invitado a esta última fue, precisamente, el Estado de México—. En noviembre de 2023, en el Consejo Editorial recibimos la grata noticia de que están a punto de salir de imprenta los volúmenes segundo y tercero de Cosmos. De hecho, toda la colección se presentó a fines de noviembre en la Librería Rosario Castellanos del Fondo de Cultura Económica, en la Ciudad de México.
Por todo ello los invito a conocer las ideas de este pensador universal —por cierto, un pensador muy identificado por quienes estamos entrados en años y de quien una calle lleva su nombre en Toluca, pero muy poco conocido entre las nuevas generaciones— a través de las páginas de estos libros de gran formato, bellamente ilustrados. En suma, una magna obra que enriquece el acervo del Fondo Editorial Estado de México.




Deja un comentario