Tras décadas en el PRI, Carolina Monroy rompe filas y acusa pérdida de valores, sumándose a Somos MX en un movimiento que reconfigura el tablero político
La política mexiquense Carolina Monroy del Mazo anunció su renuncia al Partido Revolucionario Institucional (PRI), instituto en el que militó durante décadas y desde el cual construyó buena parte de su trayectoria pública. La decisión, comunicada mediante un posicionamiento difundido en redes sociales, marca un nuevo giro en su carrera política al integrarse a Somos MX, una fuerza emergente que busca posicionarse en el escenario nacional.
El anuncio se dio en un mensaje dirigido a su círculo cercano, simpatizantes y colaboradores, en el que explicó que su salida responde a un proceso de reflexión personal y política. “Hay decisiones que se toman después del silencio, de mucha reflexión y de mirar de frente aquello que ya no se puede sostener”, expresó al inicio de su comunicado.
Monroy del Mazo subrayó que durante años encontró en el PRI un espacio de formación, diálogo y servicio público. De hecho, recordó que fue ahí donde desarrolló su carrera bajo principios que, en su momento, consideró congruentes con su visión de país. Sin embargo, reconoció que el contexto actual es distinto. “México cambió. Y también cambiaron las exigencias éticas de este tiempo”, señaló.
En su posicionamiento, la exdirigente planteó una ruptura clara con la línea actual del partido tricolor. Afirmó que el PRI “ya no representa los valores” que la formaron ni el sentido de servicio público que aprendió en su trayectoria. Además, dejó entrever un diagnóstico crítico sobre el estado interno del instituto político, al señalar que la congruencia dejó de ser una constante para convertirse en excepción.
La decisión no es menor si se considera el peso político de Monroy en el Estado de México, una entidad históricamente vinculada al priismo. Su salida se suma a otros movimientos recientes que reflejan reacomodos dentro de las fuerzas tradicionales, en un contexto donde nuevos partidos buscan captar perfiles con experiencia y capital político acumulado.
En ese sentido, la incorporación a Somos MX representa una apuesta por un proyecto distinto. Monroy explicó que su decisión responde a la necesidad de construir alternativas frente a lo que describió como prácticas políticas que ya no responden a las demandas ciudadanas. “No puedo seguir en un espacio donde la congruencia se volvió excepción”, puntualizó.
Además, en su mensaje hizo énfasis en conceptos como verdad, decencia y libertad, que, según dijo, deben ser la base para reconstruir la confianza pública. Si bien evitó profundizar en críticas directas o nombres específicos, el tono del documento deja ver una inconformidad con la dinámica interna del PRI en los últimos años.
La política mexiquense también aprovechó para delinear su nueva etapa. Confirmó que se suma a Somos MX con “absoluta claridad” y con el objetivo de contribuir a la construcción de una nueva fuerza política. En este proceso, reconoció a los dirigentes del partido, entre ellos Guadalupe Acosta Naranjo y Cecilia Soto González, a quienes agradeció la apertura para integrarse al proyecto.
“México merece mucho más que silencios incómodos, simulaciones o decisiones dictadas desde el miedo”, expresó, en una de las frases que sintetizan su postura frente al momento político actual.
El mensaje también incluyó una apelación directa a la ciudadanía y a quienes han acompañado su trayectoria. Monroy se definió como una mujer que toma decisiones con claridad sobre sus causas y sus límites, y sostuvo que este paso responde a una convicción personal más que a una coyuntura inmediata.
En términos políticos, su salida del PRI podría tener implicaciones en la recomposición de fuerzas en el Estado de México, donde el partido ha enfrentado una pérdida progresiva de espacios de poder en los últimos procesos electorales. La llegada de perfiles con experiencia a nuevas plataformas partidistas, como Somos MX, abre la puerta a escenarios de mayor competencia y fragmentación del voto.
Además, este movimiento ocurre en un momento en que la discusión pública gira en torno a la credibilidad de los partidos tradicionales y la necesidad de renovar prácticas políticas. Aunque Monroy no hizo referencias explícitas a procesos electorales próximos, su incorporación a una nueva fuerza política podría anticipar una participación más activa en el debate público nacional.
Otro elemento relevante es el énfasis en la ética y la congruencia como ejes de su decisión. A lo largo de su mensaje, la exmilitante priista insistió en la necesidad de recuperar la confianza ciudadana, un tema que se ha vuelto central en la discusión política contemporánea.
“Es tiempo de reconstruir, de sumar, de abrir caminos nuevos”, afirmó hacia el cierre de su posicionamiento, en lo que se interpreta como una invitación a quienes comparten su diagnóstico sobre la situación actual del país.
Hasta el momento, el PRI no ha emitido una postura oficial sobre la renuncia de Monroy del Mazo. Tampoco se han dado a conocer detalles sobre el papel específico que desempeñará dentro de Somos MX, aunque su perfil sugiere que podría asumir responsabilidades relevantes dentro de la estructura partidista.
Por lo pronto, la salida de una figura con trayectoria en el priismo mexiquense confirma que los movimientos internos en los partidos continúan y que el escenario político se mantiene en constante reconfiguración. La decisión de Monroy, más allá de lo personal, se inscribe en una tendencia más amplia: la búsqueda de nuevas plataformas frente al desgaste de las estructuras tradicionales.
En ese contexto, su incorporación a Somos MX abre un nuevo capítulo que, con el tiempo, permitirá medir el impacto real de este tipo de decisiones en la dinámica política del Estado de México y del país.






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