La captura de Isidro Pastor en Toluca reaviva sospechas sobre movimientos financieros irregulares y coloca al exdirigente priista en el centro de una investigación federal
La detención del exdirigente estatal del PRI en el Estado de México, Isidro Pastor Medrano, fue confirmada la tarde de este viernes a través del Registro Nacional de Detenciones (RND), un documento oficial de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC). El reporte establece que el político mexiquense fue asegurado en Toluca y posteriormente trasladado al Centro Penitenciario de Reinserción Social de Santiaguito, en Almoloya de Juárez, uno de los penales de mayor actividad del sistema estatal.
La aprehensión ocurrió exactamente a las 12:50 horas, en la colonia Nueva Santa María, a unos metros del centro comercial Sam’s Club, un punto concurrido de la capital mexiquense. Isidro Pastor se encontraba a bordo de su vehículo cuando fue interceptado por personal federal. De acuerdo con el registro, el operativo corrió a cargo de elementos de la propia SSPC, quienes formalizaron su entrega al sistema penitenciario estatal para continuar con el proceso correspondiente.
La ficha oficial del RND detalla varios elementos adicionales relacionados con el aseguramiento: el exdirigente del PRI portaba vestimenta en tonos gris, azul y negro y fue descrito como un hombre de 1.73 metros de estatura y complexión robusta. El documento señala también que, al momento de emitirse, Isidro Pastor ya se encontraba “en traslado” hacia el penal de Santiaguito, lo que confirma que el operativo se ejecutó sin incidentes visibles para la población que transitaba en la zona.
Hasta ahora, la Fiscalía General de la República (FGR) no ha emitido un comunicado oficial que precise los delitos por los que fue detenido. La institución guarda silencio sobre la naturaleza del operativo, aunque diversas fuentes consultadas aseguran que la investigación está en manos de la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO). Tampoco se ha confirmado de manera pública si existe una orden de aprehensión vigente relacionada con investigaciones por delitos federales.
La captura de Isidro Pastor Medrano generó un impacto inmediato en el ambiente político mexiquense. Y es que no se trata de un personaje menor: durante más de dos décadas, el político originario del Valle de Toluca mantuvo presencia en algunos de los espacios de mayor relevancia dentro del priismo estatal. Militante del PRI por más de 30 años, fue diputado local, presidente de la Gran Comisión del Congreso mexiquense y también dirigente estatal del partido durante la administración de Arturo Montiel.
Más tarde, en el gobierno de Eruviel Ávila, Isidro Pastor se integró al gabinete como secretario de Desarrollo Metropolitano y después como secretario de Movilidad, cargo desde el cual encabezó la reestructura normativa del transporte público. Su trayectoria le permitió mantener vínculos con distintos grupos políticos a nivel local, incluso después de distanciarse del PRI en algunos momentos.
En 2017 intentó competir como candidato independiente a la gubernatura del Estado de México, un proyecto que no prosperó debido al rechazo del Instituto Electoral por presuntas inconsistencias en la validación de firmas. Aunque la disputa jurídica lo mantuvo en la agenda pública varios meses, el caso no avanzó en tribunales electorales y finalmente quedó archivado.
En los últimos meses, Isidro Pastor había reaparecido en reuniones privadas y eventos con figuras del priismo tradicional. Una de las más comentadas fue organizada por el dirigente sindical Arturo Ruiz Ángeles, donde se registró su presencia entre operadores políticos de la vieja guardia mexiquense. Su reaparición avivó especulaciones sobre un eventual regreso activo a la escena pública, aunque nada de ello se materializó.
A pesar de la confirmación oficial de su aprehensión y traslado al penal de Santiaguito, el motivo legal de la detención continúa sin aclararse. Sin embargo, versiones extraoficiales señalan que Pastor fue asegurado en cumplimiento de una orden de aprehensión por operaciones con recursos de procedencia ilícita. Estas versiones se fortalecieron luego de que el medio Latinus difundiera que la detención estaría vinculada con la adquisición de una propiedad valuada en 40 millones de pesos, realizada en 2013, así como con depósitos bancarios considerados irregulares por autoridades federales.
Hasta ahora, ninguna autoridad federal ha confirmado públicamente dicha información. No obstante, especialistas consultados consideran que el perfil del caso y la intervención de unidades federales sugieren un procedimiento de alto impacto, particularmente si se confirma la participación de la FEMDO.
La aprehensión de Isidro Pastor ocurre en un momento de tensión política en el Estado de México, donde el reacomodo de fuerzas de distintos grupos partidistas ha puesto en relieve el escrutinio hacia figuras con trayectoria prolongada en la administración pública. Su detención no solo abre interrogantes sobre el curso de la investigación, sino también sobre las posibles implicaciones políticas para un priismo mexiquense que atraviesa una etapa de redefinición interna.
El proceso judicial continuará en las próximas horas, mientras el exdirigente permanece recluido en Santiaguito en espera de que las autoridades federales aclaren los cargos formales que enfrenta.





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