Estudiantes de tres planteles de la UAEMéx: Texcoco, Acolman y Tianguistenco, levantan paro tras mesa de diálogo con la rectora Patricia Zarza
En un ejercicio de diálogo abierto, voluntad colectiva y reconciliación institucional, la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEMéx) logró este martes acuerdos con estudiantes que permitieron el levantamiento del paro en tres de sus planteles: el Centro Universitario de Texcoco y las Unidades Académicas Profesionales de Acolman y Tianguistenco.
La mesa de trabajo se llevó a cabo en las instalaciones del CU UAEM Texcoco y reunió a representantes estudiantiles de este centro, así como de los centros universitarios de Teotihuacán y Tenancingo, y de las unidades de Chimalhuacán, Acolman y Tianguistenco. El encuentro inició alrededor de las 15:00 horas y marcó un momento clave en el inicio de la administración de la rectora Martha Patricia Zarza Delgado.
Una entrega simbólica que abre nuevas etapas
Durante la reunión, las y los estudiantes del CU Texcoco entregaron las instalaciones como muestra de confianza hacia la nueva administración. Lejos de ser un acto meramente operativo, el gesto fue interpretado por las autoridades universitarias como un signo profundo de esperanza.
“Este gesto representa mucho más que la reapertura de edificios: es una expresión profunda de esperanza en la universidad que estamos construyendo juntas y juntos”, expresó la rectora Zarza en su intervención, visiblemente conmovida por la actitud del estudiantado.
El regreso de estos espacios a la vida universitaria también se traduce en la recuperación de actividades académicas y administrativas, en un ambiente que busca dejar atrás los periodos de tensión que marcaron años recientes.
Escucha activa, la apuesta central de la nueva rectoría
A tan solo unos días de haber asumido la rectoría, la doctora Zarza Delgado ha sostenido encuentros directos con comunidades universitarias de distintas regiones, priorizando el diálogo como una herramienta concreta de gobierno. Esta cercanía no sólo es simbólica, sino estratégica: busca reconstruir el tejido universitario a partir del respeto mutuo, el reconocimiento a la diversidad de voces y una disposición clara a resolver conflictos desde la escucha.
En Texcoco, su mensaje fue claro: “Después de años de abandono, hoy todas y todos trabajamos por una universidad justa, digna y cercana a su comunidad”.
La frase resuena con fuerza, especialmente en un contexto donde muchos sectores estudiantiles habían denunciado en años recientes falta de atención, centralismo en la toma de decisiones y escasa respuesta institucional a sus problemáticas locales.
Unidad en la diversidad
En el encuentro también participaron estudiantes de los planteles Teotihuacán, Tenancingo, Chimalhuacán, Acolman y Tianguistenco. Esta diversidad territorial no es menor: refleja una universidad extendida, con múltiples realidades, necesidades y demandas. Que representantes de estos espacios coincidieran en una misma mesa es una muestra del esfuerzo por construir un nuevo piso común, desde abajo, con participación estudiantil real.
“No les vamos a fallar”, dijo la rectora con firmeza, al agradecer lo que calificó como un voto de esperanza y madurez política por parte del estudiantado.
Tres planteles reabren, otros siguen en revisión
Si bien los acuerdos logrados permiten la reapertura inmediata de tres centros universitarios, se sabe que otros espacios aún se encuentran en revisión o con procesos pendientes. Sin embargo, el ambiente que dejó la reunión en Texcoco parece marcar una ruta distinta: la de una administración dispuesta a caminar junto con su comunidad, en lugar de imponer sin diálogo.
Fuentes cercanas al proceso señalaron que se mantendrán nuevas mesas de trabajo en los próximos días con otras representaciones estudiantiles, para atender casos particulares y dar seguimiento a compromisos específicos.
Un nuevo ánimo institucional
Más allá del acto formal de levantar un paro, lo que está en juego es el tipo de relación que se construirá entre la rectoría y el estudiantado en los próximos años. El mensaje que dejó este encuentro fue claro: hay disposición de escuchar, de corregir y de actuar en consecuencia.
A decir de observadores internos, este tipo de gestos iniciales pueden marcar el tono de una gestión universitaria. De ahí que no pase desapercibido que, apenas iniciando su encargo, la rectora haya optado por salir de Toluca y encontrarse con las comunidades universitarias en sus propios territorios. No desde el escritorio, sino desde el diálogo cara a cara.
¿Qué sigue para la UAEMéx?
Con tres planteles en proceso de reactivación, la UAEMéx enfrenta un periodo de reconstrucción institucional que demandará atención sostenida, cumplimiento de acuerdos y mucha paciencia. Pero también, hay señales de esperanza.
El gesto de entrega en Texcoco es una apuesta por reconstruir la confianza, elemento indispensable para cualquier comunidad educativa. Y aunque no todo está resuelto, sí parece haberse roto el hielo. Porque cuando las universidades se atreven a escucharse, también pueden empezar a sanarse.






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